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Claudia Guevara

Desde pequeños nos enseñan el significado cuantitativo de los números, es decir, el valor de estos. Por ejemplo, sabemos que 5 + 9 es igual a 14. Sin embargo, según la teoría del filósofo y matemático Pitágoras, los números también tienen un significado cualitativo. Y eso es lo que la numerología trata de descifrar: el mensaje “oculto” de los números que se encuentran en la naturaleza.

Coincidencia —o no— actualmente el mundo está atravesando por una cuarentena general, estamos en cuaresma hasta el 9 de abril, nos encontramos en el año 2020 y, además, este año hay dos viernes 13 en el calendario (uno marzo y otro en noviembre). ¿Qué tienen todos estos números en común? El 4 une a todas estas cifras. ¿Qué significado tiene? Principalmente el de “renacer, pero también el de construir, ordenar y tener disciplina. También, está relacionado con la figura del cuadrado, que es simétrico, estable y sólido. Pero, al mismo tiempo, el 4 es un número que lleva a la acción y la obtención de resultados”, dice Diana Palomino, asesora e instructora en numerología.

Además, agrega, que los números según la numerología, no son negativos ni positivos, sino son polares. Es decir, así todo número tiene un lado bueno y su lado oscuro. La contraparte del 4 es el desorden, la desestabilidad y la limitación. ¿Algo parecido a lo que vivimos en estos días?

La influencia de Pitágoras se sintió durante siglos en la música.
(Foto: Getty)
La influencia de Pitágoras se sintió durante siglos en la música. (Foto: Getty)

Cuarentena, cuaresma y madurez

Cuarenta y cuaresma contienen el número cuarenta, pero no son lo mismo. El primer término se utiliza para describir a un periodo de aislamiento por prevención o consecuencia de una enfermedad. Sí, representa 40 días, pero el encierro depende de lo que dictaminen los expertos en salud. En cambio, la cuaresma está ligada a lo litúrgico, pues habla de una preparación espiritual. Comienza el miércoles de ceniza (26 de febrero 2020) hasta semana santa (jueves 9 de abril). Este es un tiempo de purificación o de pruebas internas para los fieles, ya que en estos días se acostumbra a reflexionar sobre Dios para confirmar o fortalecer su fe.

Ambos tienen conexión que habla del periodo sobre juicios, pruebas, obstáculos para generar una nueva estructura. Sin embargo, “el 40 tiene una energía especial, la energía del cero intensifica al cuatro. Es decir, potencia 10 veces al 4. En este tiempo de 40 días, se ejecutan decisiones, se pasan pruebas y se toma acción para generar una nueva estructura, una nueva realidad con una propuesta mucho más ordenada”, explica Palomino.

El año 2020

2 + 0 = 2 + 2 = 4 + 0 = 4. Entonces, la energía numérica continúa siendo el 4. Será una energía que va influir en todos los que lleven el calendario gregoriano desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre.

Este año, según la numerología, se trata de construir una nueva estructura de orden de vida y “será una sensación colectiva, la cual todos experimentaran”, dice la especialista.

Pero, ¿qué se necesita para generar un orden? Primero un desorden. “Se nos ha mostrado un caos durante los primeros meses del año. En este tiempo de cuarentena tendremos que interiorizar, analizar y meditar sobre lo que realmente queremos para ordenar nuestra vida cuando esto termine”. También será un año de liberación de todo tipo: tradiciones, hábitos, prejuicios, creencias limitantes, sean tuyas o de otros. Y, por último, al tener la energía doble del número 2, que significa la conexión con el otro, parece ser que las relaciones personales y la comunicación, ya no será tan impersonal como la década del 2010.

La normalidad vuelve en mayo

Aunque abril tiene el número 4, por medio de una fórmula de la numerología, este mes estará influenciado por la energía del 8 (se suma la energía 4 del 2020 y la energía 4 de abril).

El 8 significa el éxito, la fuerza, los logros, el poder. Entonces, según la numerología, abril será un mes determinante. Puede ser de logros, fortaleza, el infinito, la abundancia y soluciones. Pero, también, por su polaridad, puede que se genere una fuerte inseguridad e incertidumbre. “Creería que vamos a lo positivo porque el mes siguiente, mayo, tiene la energía del número nueve que significa la reestructuración. Tal vez en mayo estemos volviendo a la normalidad, planteándonos qué dejaremos atrás y qué no. Y junio tiene la energía 1, que un nuevo inicio”, finaliza Palomino.

Vamos a ver si los hechos le dan la razón.


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