Redacción EC

A pocos días de celebrarse la Semana Santa, unos 250 internos del representaron las escenas del Vía Crucis en un recorrido por pasajes y pabellones.

El reo Roberto Newuell Minaya (38) interpretó por segunda vez el personaje de Jesús. Su papel demandó mucho esfuerzo, ya que por momentos tuvo que elevar la voz para superar el griterío de sus compañeros.

Salió del pabellón 3A, un espacio en el que están recluidos los reincidentes y que fue ambientado como Getsemaní, lugar donde Cristo oró. Luego, él fue llevado por una turba hasta el pabellón 6A, que alberga a los internos condenados por delitos comunes.

Dos reos representaron al sumo sacerdote judío Caifás y a Poncio Pilatos, quienes condenaron a Jesús a morir en la cruz.

El patio principal del penal Miguel Castro Castro sirvió como escenario para exponer las tres cruces. Allí dos internos estuvieron colgados y repitieron el diálogo de los evangelios. Uno se burlaba de Cristo retándolo a bajar del madero, mientras que el otro reconocía sus delitos y pedía ingresar al paraíso.

El Vía Crucis será replicado el domingo 1 de abril, día de visita. Los familiares podrán apreciar el talento de los presidiarios y revivir el sentimiento religioso en un penal que hoy alberga a más de 3.500 reclusos.

Domingo Quispe (34), interno que representó a Judas, expresó que el mensaje que se aprende en el Vía Crucis es que no todo está perdido en la vida cuando alguien comete un error, incluso consideró que en un penal uno puede aprender cosas buenas y cambiar.

“Yo no sabía que tenía este talento, llevo tres años aquí y vengo participando en el taller de teatro. El INPE y Ayni Perú me apoyaron y continúo como artista. Me estoy resocializando”, afirmó Quispe.