En la cinta, Benedicto XVI (Anthony Hopkins) se confiesa frente al entonces cardenal Jorge Bergoglio (Jonathan Pryce).
En la cinta, Benedicto XVI (Anthony Hopkins) se confiesa frente al entonces cardenal Jorge Bergoglio (Jonathan Pryce).
Juan Carlos Fangacio Arakaki

Una escena marca el punto de quiebre de la película “Los dos papas”, producción que desde este viernes estará en Netflix. En ella, el papa Benedicto XVI cita en Roma al cardenal argentino Jorge Bergoglio y, tras una serie de conversaciones, le pide que sea su confesor. “¿Recuerda al padre Maciel? El que pasó décadas abusando de niños”, le pregunta Benedicto a Bergoglio, en referencia al sacerdote mexicano acusado de abusos sexuales, fallecido en el 2008. “No le presté suficiente atención a las tareas de ese sacerdote. Me dejaron las pruebas en el escritorio, pero…”, confiesa el papa alemán, interpretado por Anthony Hopkins.

Tras esa revelación vemos el lógico gesto de horror de Bergoglio (Jonathan Pryce) y un diálogo sobre la culpa, el miedo y, en especial, sobre si es posible el perdón frente a un caso tan atroz. La película explica que ese asunto –el de las violaciones cometidas por sacerdotes en distintas partes del mundo, pero específicamente el caso Maciel– fue el gran desencadenante para la renuncia de Benedicto XVI y la eventual toma de mando de Bergoglio, bajo el nombre de Francisco. Un relevo que, allá por el 2013, parecía una reforma del Vaticano desde la raíz.

Ha tenido que pasar seis años, sin embargo, para que Francisco finalmente anunciara este martes –el día de su cumpleaños, además– que se levantará el llamado secreto pontificio en los casos de abusos a menores por parte de representantes de la Iglesia. Dicha ley del silencio ha estado vigente en asuntos e investigaciones de particular gravedad, pero su anulación apunta a agilizar la atención de denuncias y las investigaciones por parte de autoridades civiles.

Andrea Tornielli, director editorial de la Santa Sede, informó también que existirá el deber de colaborar con la justicia para presentar pruebas cuando haya proceso o denuncias en curso. “Los documentos no serán de dominio público, pero se facilitará la posibilidad de una colaboración más concreta con el Estado”, agregó el funcionario.

La renuncia de Benedicto XVI se desencadenó debido a los escándalos de abusos en la Iglesia Católica, según la película.
La renuncia de Benedicto XVI se desencadenó debido a los escándalos de abusos en la Iglesia Católica, según la película.

OTRAS FICCIONES

Los develamientos sobre abusos en el seno de la Iglesia de los últimos años han motivado más de una película. La más recordada probablemente sea “Spotlight” (“En primera plana”), cinta de Tom McCarthy que ganó el Óscar el 2016, y que cuenta la historia real del equipo de periodistas del diario “The Boston Globe”, que entre 2001 y 2003 descubrieron una red de sacerdotes católicos abusadores.

Destacan también la chilena “El Club” (2015), crudo retrato dirigido por Pablo Larraín, sobre cuatro sacerdotes que viven en una casa de retiro para rehuir a la justicia por diversos casos de abusos; y “Por la gracia de Dios”, de François Ozon, también inspirada en hechos reales, en torno a un grupo de víctimas de abusos sexuales en Francia.