Con más de 30 años de carrera, William Luna será el primer cusqueño en cantar durante la celebración del Inti Raymi este miércoles 24 de junio. (Foto: David Vexelman/GEC)
Con más de 30 años de carrera, William Luna será el primer cusqueño en cantar durante la celebración del Inti Raymi este miércoles 24 de junio. (Foto: David Vexelman/GEC)
Alexandra Ojeda Briceño

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A un paso de reiniciar las actividades luego de la cuarentena a causa del , reflexiona sobre las secuelas de una crisis que lo obligó a innovar en la música a los 52 años. El cantante andino pasó de llenar estadios de hasta 30 mil personas a realizar conciertos vía Zoom; un panorama que visualiza para los próximos dos años y que le impulsa a platearse cuestiones como el retiro y la mudanza definitiva.

Con más de 30 años de carrera, William Luna será el primer cusqueño en cantar durante la celebración del Inti Raymi este miércoles 24 de junio. Nervios y nostalgia crecen en el músico peruano, quien debutará en las plataformas digitales con sus éxitos más recordados, esperando que esta herramienta sirva de consuelo a miles de colegas que afrontan las consecuencias de la pandemia. En conversación con El Comercio, el cantante andino contó cómo ha cambiado su vida durante esta etapa.

UN GOLPE INESPERADO

Aunque “volver a la normalidad” sea la frase más escuchada en las últimas semanas, poco de lo que conocemos volverá a ser como antes. La industria musical peruana atraviesa una de sus crisis más fuertes con la cancelación de conciertos y presentaciones en vivo hasta, por lo menos, un año más.Los conciertos donde llenábamos 20 mil o 30 mil personas han quedado en el pasado”, asegura William Luna; quien empieza a buscar nuevas alternativas para generar ingresos.

Los conciertos online se han convertido en el nuevo desafío que el intérprete de “Vienes y te vas” asume con el apoyo de su hijo y esposa. “Los de mi generación, los de los 80, no sabemos con estudios cómo funcionan estas plataformas, pero estamos obligadísimos a aprender”, cuenta sobre los cambios en su profesión, luego de suspender una agenda que tenía pactada hasta fines de setiembre y verse forzado a desintegrar la banda de músicos a su cargo.

El primer mes de cuarentena dije ‘esto va a pasar rapidísimo'; a los 15 días, pude ayudar a mis músicos con un sencillo y les deposité en plena cuarentena; pero pasó otros 15 días y no terminamos. A los siguientes meses, ya no tuve el fondo económico para ayudarles, expresa entristecido por la situación que viven sus colegas que, a diferencia suya, no pueden costear con ahorros sus gastos diarios y se plantean abandonar la profesión o dedicarse a otro rubro laboral.

UN RETIRO IMPOSIBLE

Este duro revés en la escena musical impulsó a representantes del gremio a pronunciarse al respecto. Desde su tribuna, William Luna asegura estar desconcertado con los escándalos que sacuden al Ministerio de Cultura y el poco o nulo acceso de los músicos necesitados a los beneficios anunciados por el Gobierno. Yo me pregunto ‘¿cómo puede justificar un artista que lo es y que está en quiebra?‘. A mí me pueden conocer, pero ¿quién va a hablar del gran bajista, baterista o sonidista que está detrás de mí? Nadie”, dice.

La impotencia que la situación adversa le provoca alcanzó un punto límite cuando el músico andino se cuestionó su continuidad en los escenarios. Había pensado en el retiro, pero de un momento a otro, solo paré un mes y comencé a extrañar y a sentir que mi vida no tiene sentido si no estoy en el escenario, confiesa seguro que aún queda mucha vida para verlo cantar sus temas “Niñachay”, “Linda Mi Cholita”, “No me mientas”, entre otros.

He determinado morirme haciendo música. No va a haber retiro en mí. La música me relaja. He comprendido que la música no es solo para ganar dinero, sino para curarme a mí mismo. Me pongo frente al piano o agarro mi guitarra y una melodía me hace bien. Un músico no puede renunciar a la música, es como renunciar a respirar. Si aún me siguen contratando, a buena hora; pero si no lo hacen, voy a seguir haciendo música”, señala convencido.

¿ADIÓS, LIMA GRIS?

El reinicio de las actividades con la llamada “reactivación económica” ha impulsado a muchos peruanos a regresar a las calles a retomar sus labores, a pesar de no existir todavía una cura para el coronavirus. Este inminente peligro despierta en William Luna y su familia las posibilidades de regresar a Cusco y abandonar su actual residencia en Lima. Con mi familia, hemos decidido no salir. Si salimos, es salir de Lima, no solo de mi casa. Lima es el foco No. 5 más infectado del mundo, afirma.

Sin embargo, el músico peruano no tiene una decisión tomada dado que sus menores hijos estudian en la capital y sus compromisos laborales todavía permanecen aquí. Aún así, es claro en manifestar que Cusco sería una mejor opción para escapar del coronavirus y que la cancelación de clases escolares y conciertos musicales impulsan una posible mudanza. Su mayor anhelo es brindarle a sus hijos la infancia que, considera, se merecen.

Lima ya no es una ciudad de oportunidades, sino de problemas. Creo que lo más lógico es pensar qué quieres para tus hijos. Regresar a correr en el campo y aprender a cultivar maíz, porque mis hijos han crecido en un mundo de cemento. El Cusco es una ciudad pequeña y creo que todavía se puede controlar, si nos vamos a una chacra cerca al río”, señala.

William Luna se presentará este miércoles 24 de junio en “La magia de Cusco en casa”, el primer concierto virtual para celebrar el Inti Raymi. Mauricio Mesones también participará del evento, que podrás seguir desde las 8 p.m. en las páginas de Facebook de “” y “”.

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