Mario Panta

La vida le dio una nueva oportunidad y él supo sacar el máximo provecho. , el imitador de Rauw Alejandro, se coronó campeón de la temporada tras una ardua competencia en la que se enfrentó a los imitadores de Bryan Arámbulo, Carlos Vives, Anna Carina, Joe Arroyo y Christian Nodal en una gala final que deslumbró al público que se hizo presente en el Circuito Mágico de Agua.

Tras haber intentado ganar en el show varias veces, pero imitando a otros intérpretes, Barúa asumió un nuevo reto este 2022 con Rauw Alejandro y logró cautivar al jurado con excelsas presentaciones y un dominio de escenario propio de un artista consagrado. Creció en el distrito de La Victoria, la pandemia se llevó a la persona que más amaba y respetaba; sin embargo, su sueño siguió intacto y hoy levanta la copa como lo que es: un campeón. Aquí su testimonio.

—Felicitaciones por el triunfo y por la copa en “Yo Soy: 10 años”, ¿Cuáles son tus primeras sensaciones?

¡Me siento espectacular! Es un sueño, un sueño hecho realidad. No me cabe más felicidad, estoy muy contento, agradecido y emocionado por todo lo que viví esta temporada.

—Esta es la primera vez que un artista urbano gana un trofeo de “Yo Soy Perú”, ¿Cómo asumes esa responsabilidad?

Con este trofeo, con este galardón, yo inicio todo lo que tenga que ver con Barúa también. Sigo teniendo el tributo, pero este es el inicio de mi carrera artística y siento que mi nombre va a despegar a partir de esto. Agradezco a todos los que han apostado por mí.

—Cuando ingresaste a la actual temporada, ¿Te veías así como ahora, con la copa en la mano?

Siendo sincero jamás lo imaginé. Es más, en la puerta del canal estuve a punto de arrepentirme porque de repente pensaba: ¿Qué me dirán? ¿Otra vez acá? Pensaba en eso, pero fue la mejor decisión que pude haber tomado y acá está el fruto del esfuerzo, la perseverancia y gracias a Dios.

—¿A quién le dedicas este triunfo?

A mi papá (Jorge Muñoz). Él me acompañó hasta el año pasado y falleció víctima de esta pandemia. Para todos nosotros fue muy duro, vinieron momentos feos en la familia, todo se vino abajo; entré en un cuadro de depresión muy fuerte en el cual estuve meses metido en mi cuarto sin salir, sin comer y estaba muy deprimido hasta que llegó el punto que dije que era momento de salir adelante. “Yo Soy” me ha dado mucha motivación, Dios escuchó mis oraciones y me salvó.

—Tu papá también estuvo ligado a la música, ¿Qué enseñanza te dejo?

Él, cuando yo era chiquito, siempre me llevaba a los ensayos de la orquesta en la que estaba. Luego, cuando fue animador de Josimar, también lo acompañé en el escenario y me dejó muchas enseñanzas musicales; tanto él como mi mamá, que también es cantante. He crecido con la música.

Barúa, imitador de Rauw Alejandro, se consagró campeón de la temporada "Yo Soy 10 años". (Foto: César Bueno /@photo.gec)
Barúa, imitador de Rauw Alejandro, se consagró campeón de la temporada "Yo Soy 10 años". (Foto: César Bueno /@photo.gec)

—¿Cuál fue el mayor reto al imitar a Rauw Alejandro?

Bailar, definitivamente. Creo que el baile no es mi fuerte, yo soy de los que canta y, bacán; pero tenía que agregar el baile a lo mío, al reggaetón, a lo urbano y, de verdad, fue un reto meterme en este personaje. Aún me queda muchísimo por aprender, pero creo que he superado con creces las expectativas.

—¿Qué tan difícil fue aprenderte las coreografías?

Quiero mencionar al gran Renato Fidel, que es un amigo que me venía enseñando baile desde el año pasado hasta hace poco. Aquí en las clases de baile con la gente de Rayo en la Botella [productora del programa] he aprendido muchísimo más, me han pulido para ver todo lo que han podido ver en las coreografías de televisión.

—Tus presentaciones fueron bastante elogiadas. La puesta en escena, los tatuajes, el show. ¿Cómo tomas la buena aceptación del público?

Nunca había visto tanto apoyo a un imitador urbano. Recibí tanto cariño de la gente que decía “Wow, no lo puedo creer”. Después de mi segunda gala me di cuenta, recién cuando Ricardo Morán aplaudió de pie, que esto iba en serio. Empecé a meterle empeño a mis ensayos, esfuerzo, y aquí esta el resultado [Barúa señala su trofeo].

—Así como elogios, también hubo críticas por ser un representante del género urbano y por usar el Auto-Tune, ¿Qué tan difícil ha sido sobrellevar esto?

En mi temporada pasada cometí el gran error de leer comentarios. Fue un error, pero esta temporada evité hacerlo. Sí escuché comentarios de algunos participantes, pero evitaba hacer caso, tenía oídos sordos y solo me enfocaba en lo mío. Ahora que lo logré puedo decir que el mejor consejo es no mirar al lado, siempre enfóquense en lo suyo.

Barúa, imitador de Rauw Alejandro, sorprendió en la gran final al ritmo del mix "Desesperados" y "Nostálgico". (Foto: César Bueno @photo.gec)
Barúa, imitador de Rauw Alejandro, sorprendió en la gran final al ritmo del mix "Desesperados" y "Nostálgico". (Foto: César Bueno @photo.gec)

—¿Qué significa para ti “Yo Soy”?

Lo es todo. Me ha cambiado la vida para siempre y estoy muy agradecido con el programa. Al parecer, según dicen, soy el último ganador del programa y es un honor, pero espero que no sea el final, que el programa retorne lo más pronto posible porque le da la oportunidad a muchos artistas que luchan día a día por sonar y ser escuchados.

—¿Cuántas veces intentaste ingresar a “Yo Soy” antes que te aceptaran como Ozuna?

Seis veces, incluso tuve una etapa como J Álvarez. Ahora con este personaje (Rauw Alejandro) que es un showman estoy feliz y muy agradecido con todo el cariño de todos.

—¿Ozuna o Rauw Alejandro?

Me la pones difícil [risas]. Ambos tienen un pedazo de mi corazón, una parte muy grande de mi corazón.

—¿Qué se viene para ti ahora en tu carrera como Barúa?

Este es el inicio y estoy seguro que mi nombre va a sonar. Voy a esforzarme para que mi nombre, Barúa, sea el nombre del más grande exponente urbano en el Perú con música propia. Se vienen grandes cosas.

En la foto abridora: Barúa, imitador de Rauw Alejandro, levantó el trofeo de "Yo Soy 10 años" tras conquistar al público al ritmo de "Desesperados" y "Nostálgico". (Foto: César Bueno @photo.gec)