"Vergüenza": el islam y su difícil convivencia en Occidente
"Vergüenza": el islam y su difícil convivencia en Occidente

ENRIQUE PLANAS

Amir Kapoor cree que lo tiene todo: un departamento soñado en Manhattan, una bella esposa, una carrera brillante en un exclusivo bufete de abogados. Interpretado por Miguel Iza, Amir es un musulmán nacido en Estados Unidos que ha enterrado su herencia para alcanzar el éxito en su carrera. Por el contrario, su esposa Emily (personaje que marca el regreso de una intensa Vanessa Saba) es una pintora neoyorquina fascinada por la cultura islámica.

Abe (Renato Rueda), sobrino de Amir, toca su puerta para pedirle ayuda. Su guía espiritual ha sido arrestado por supuesta filiación terrorista, y Emily intenta convencerlo de comparecer ante el tribunal en su defensa. Aunque reacio, Amir acepta visitarlo, acción que recoge “The New York Times”. En su trabajo, sus jefes empiezan a ponerse nerviosos.

obra del dramaturgo estadounidense de origen pakistaní Ayad Akhtar, pone en debate la tradición islámica y la judía, el Corán y el Talmud, la discriminación racial, los talibanes y los atentados del 11 de setiembre del 2001. En un marco de gente culta y sofisticada, de críticos de arte y abogados de élite, la obra nos permite asistir a la trágica caída de un hombre que lo tenía todo tras perderse a sí mismo.

UNA DIRECTORA DE CIVIL
Hemos solido entrevistar a la actriz Norma Martínez vestida como el personaje que interpretaba para la ocasión. Ahora la encontramos, como ella misma dice, “de civil”. Responsable ahora de la dirección de “Vergüenza”, para ella sentarse en la platea para dirigir a sus colegas significa otro tipo de emoción, genera otro tipo de adrenalina. “Actuar y dirigir no son cosas comparables. Cuando diriges, dependes de muchas cosas fuera de tu control. Y eso puede llegarte a desesperar. Hay que tener una inmensa paciencia para confiar en que, llegado el momento, todas las personas van a hacer lo que has soñado”, explica la directora, quien confiesa que la paciencia no es una de sus virtudes. “Soy impaciente. Sin embargo, aunque parezca contradictorio, puedo mantener la calma”, añade.

Para Martínez, aunque esté ambientada en Nueva York, la obra de Akhtar nos plantea una problemática que empieza cada vez más a detectarse en esta ciudad, producto del desarrollo económico, del consumismo en ascenso y de todo aquello que nos lleva a creer que lo único que importa es cuánto tenemos y qué imagen proyectamos.

Por cierto, se sabe poco de este autor nacido hace 43 años en Nueva York, de padres pakistaníes. Actor, director teatral, guionista, autor de la novela “American Dervish”, de pronto escribió esta obra para presentarla en el 2012 en el American Theater Company; con ello obtuvo el premio Pulitzer de drama. “Ayad Akhtar se dio cuenta de que no estaba escribiendo sobre aquello que verdaderamente le preocupaba. Y claro, tenía que ver con cuán adaptado estaba al sistema estadounidense y de cuánto había prescindido de sí mismo para encajar en su medio. ¡Es lo que nos pasa a todos! “Vergüenza” es un drama sobre gente que ya no se reconoce a sí misma. No es una obra escrita en defensa del islam, el judaísmo o el estilo de vida estadounidense. Plantea una serie de temas sin ubicarse a favor de ninguno”, añade.