
Ciudades como Nueva York atraviesan una intensa ola de calor con temperaturas que superan los 100 grados Fahrenheit (37.78 °C). En medio de este clima extremo, muchos buscan formas de refrescarse, siendo una de las soluciones más comunes una ducha fría; sin embargo, los expertos advierten que esta práctica podría ser perjudicial.
Aunque parezca lógico meterse bajo el agua helada para bajar la temperatura del cuerpo, esto en realidad no ayuda como muchos piensan.
“Aunque sumergirse en una bañera o ducharse con agua fría justo después de estar expuesto al calor puede sentirse bien en la piel, no está haciendo lo necesario para reducir la temperatura central del cuerpo”, explicaron investigadores en un estudio publicado por The Conversation.

El problema está en cómo reacciona el cuerpo. Al tomar una ducha fría, los vasos sanguíneos cercanos a la piel se contraen, reduciendo el flujo de sangre a algunas zonas y provocando que el cuerpo retenga el calor en los órganos, justo lo que se quiere evitar.
Si la temperatura del agua es muy baja, puede ocurrir algo aún más grave: una “respuesta al shock por frío”. Esto hace que los vasos sanguíneos de la piel se contraigan rápidamente, lo que eleva la presión arterial, ya que el corazón debe esforzarse más para bombear sangre según los expertos.
Esta situación representa un gran riesgo para las personas con problemas cardíacos. Aunque no es común, el cambio brusco de temperatura entre el calor extremo y el agua fría puede provocar latidos irregulares, e incluso, en el peor de los casos, la muerte.

No es necesario alarmarse, pues darse un baño o ducha con agua ligeramente fría no es peligroso. Lo importante es no llevar la temperatura del agua al extremo. Existen formas más seguras y efectivas de mantenerse fresco durante una ola de calor, como tomar mucha agua y evitar el alcohol y la cafeína, ya que provocan deshidratación.
También se recomienda usar ropa clara, cerrar las cortinas y, si tienes ventiladores, hay un truco útil. Les Roberts, experto en energía de Bionic, dijo que lo mejor es apuntar los ventiladores hacia la ventana.
“Abrir ventanas o puertas en lados opuestos permite que el aire fluya”, explicó. “Y para mejorar el efecto, puedes colocar un segundo ventilador apuntando hacia adentro en la abertura opuesta, lo que crea una brisa cruzada que refresca la habitación”.

Una ola de calor afecta el este de Estados Unidos
Una ola de calor peligrosa afecta al este de Estados Unidos, llevando las temperaturas a los niveles más altos del año y poniendo en riesgo a decenas de millones de personas.
Durante el máximo del calor, el lunes y martes, podrían romperse más de 250 récords diarios de temperatura, tanto de máximas como de mínimas más cálidas, según el Servicio Meteorológico Nacional.
“Las enfermedades relacionadas con el calor aumentan significativamente durante eventos de calor extremo y alta humedad”, advirtió el NWS. Además, la institución advirtió que el calor extremo puede poner en riesgo la vida, especialmente de niños, personas mayores y personas con afecciones de salud preexistentes.
En casi todo el territorio de Estados Unidos, excepto algunas regiones de Arizona, Nuevo México y el oeste de Texas, los días más calurosos suelen presentarse en julio o agosto. Además, se espera un verano más caluroso de lo normal en todo el país, según los pronósticos del Centro de Predicción Climática.
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