Esta vista global de la superficie de Venus está centrada en los 180 grados de longitud este. Para crear esta imagen, se proyectaron sobre un globo simulado por computadora los mosaicos de radar de apertura sintética obtenidos por la sonda Magallanes durante su primer ciclo de cartografiado. Los vacíos de datos se completaron con información de la sonda Pioneer Venus Orbiter o con un valor constante de rango medio. Se utilizaron colores simulados para resaltar las estructuras de pequeña escala; dichas tonalidades se basan en imágenes en color captadas por las sondas soviéticas Venera 13 y 14. La imagen fue elaborada por el proyecto de Visualización del Sistema Solar y el equipo científico de la misión Magallanes en el Laboratorio de Procesamiento de Imágenes Multimisión del JPL, y corresponde a un fotograma de un video presentado durante la conferencia de prensa del JPL celebrada el 29 de octubre de 1991. (Foto: NASA)
Esta vista global de la superficie de Venus está centrada en los 180 grados de longitud este. Para crear esta imagen, se proyectaron sobre un globo simulado por computadora los mosaicos de radar de apertura sintética obtenidos por la sonda Magallanes durante su primer ciclo de cartografiado. Los vacíos de datos se completaron con información de la sonda Pioneer Venus Orbiter o con un valor constante de rango medio. Se utilizaron colores simulados para resaltar las estructuras de pequeña escala; dichas tonalidades se basan en imágenes en color captadas por las sondas soviéticas Venera 13 y 14. La imagen fue elaborada por el proyecto de Visualización del Sistema Solar y el equipo científico de la misión Magallanes en el Laboratorio de Procesamiento de Imágenes Multimisión del JPL, y corresponde a un fotograma de un video presentado durante la conferencia de prensa del JPL celebrada el 29 de octubre de 1991. (Foto: NASA)
/ NASA

Una investigación internacional liderada por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) en la que participa la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) ha descubierto que la litosfera -capa rígida más externa- de Venus presenta diferencias significativas de espesor entre el norte y el sur que influye en el número de volcanes y, con ellos, en la pérdida de calor interno que sufre el planeta.

El estudio, publicado en Earth and Planetary Science Letters, revela que el norte de Venus presenta una litosfera más delgada y más del doble de volcanes que el sur. La litosfera de Venus presenta diferencias significativas de espesor entre el norte y el sur.

“Resulta lógico que una litosfera más delgada facilite la salida del calor interno del planeta mediante un mayor número de volcanes. Esta característica de la litosfera, que había pasado inadvertida hasta ahora, resulta crucial para entender como pierde el calor interno Venus, un planeta de tamaño similar a la Tierra pero que carece de un mecanismo de reciclado litosférico como la tectónica de placas terrestre”, explica , investigador del Departamento de Geodinámica, Estratigrafía y Paleontología de la UCM.

Hasta ahora, indican los investigadores, se conocía la existencia de una zona especial en la superficie de Venus denominada anomalía BAT, por los nombres de tres regiones elevada volcánicas Beta, Atla y Themis, caracterizada por una alta concentración de volcanes.

“La novedad aportada por este estudio es que el resto del planeta fuera de BAT tiene un comportamiento estadísticamente diferente entre el norte y el sur”, indica Marina Mendiburu-Eliçabe, investigadora del Departamento de Estadística e Investigación Operativa de la UCM.

Desde el punto de vista científico, según los investigadores, este estudio supone un avance importante en el conocimiento de Venus, el planeta de tipo terrestre con un tamaño más parecido a la Tierra, pero que en cambio ha sufrido una evolución geológica completamente diferente a nuestro planeta.

“Para llevar a cabo el estudio, hemos analizado las características de la litosfera (espesor, distribución de cargas) a partir de los datos de gravedad y topografía obtenidos de la sonda Magallanes lanzada por la NASA en 1989 y que orbitó Venus durante cuatro años”, explica Alberto Jiménez Díaz, investigador del Departamento de Geología, Física y Química Inorgánica de la URJC.

Los datos geofísicos se han categorizado espacialmente empleando un mapa de provincias geológicas. Al cruzar los datos de la geología con los modelos geofísicos de la litosfera ha salido a la luz el descubrimiento de la diferencia entre el norte y el sur. Todos los resultados han sido analizados con métodos estadísticos avanzados para confirmar las diferencias encontradas.

“De momento no existe una única explicación posible para el origen de la diferencia de espesor litosférico entre el norte y el sur, pero a partir de este trabajo los modelos evolutivos que desarrollamos para explicar Venus deberán dar cuenta de esta característica de importancia global”, concluye Javier Ruiz, investigador del Departamento de Geodinámica, Estratigrafía y Paleontología de la UCM, quien avanza que ya están trabajando en diferentes hipótesis que expliquen este descubrimiento.

Además de la UCM y la URJC, en el estudio participan la Universidad de Cádiz, la Washington University in St. Louis y la Technical University de Dinamarca.

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