La bomba lanzada en Nagasaki, bautizada en inglés como Fat man (Hombre gordo) por su forma oronda, dejó destrucción y acabó con la vida de unas 75.000 personas de las 240.000 que habitaban la ciudad en japonesa en 1945. (Foto: AP)
La bomba lanzada en Nagasaki, bautizada en inglés como Fat man (Hombre gordo) por su forma oronda, dejó destrucción y acabó con la vida de unas 75.000 personas de las 240.000 que habitaban la ciudad en japonesa en 1945. (Foto: AP)

Cuando en mayo del 2016 Barack Obama se convirtió en el primer presidente de Estados Unidos en visitar Hiroshima desde la Segunda Guerra Mundial, a nadie escapó un detalle no menor en aquella visita histórica: el viaje no incluyó Nagasaki, la otra ciudad japonesa que sufrió los estragos de una bomba atómica en aquel aciago agosto de 1945.