Un hombre transporte productos en Pekín el 15 de agosto del 2022.
Un hombre transporte productos en Pekín el 15 de agosto del 2022.
La Nación de Argentina / GDA

El precio del petróleo se derrumbó hoy arrastrado por los malos resultados de la economía china, lo que hizo temer una reducción brutal del consumo del primer importador del planeta. La caída se produjo después de que, para paliar el enorme impacto de su política “cero Covid”, anunció una sorpresiva reducción de sus tasas de interés.

El barril de bruto liviano norteamericano para entrega en septiembre retrocedió más de 5% a 87,5 dólares en el Nymex, después de haber perdido 2,4% el viernes, la cotización más baja de los últimos seis meses. El barril de Brent del mar del Norte para entrega en octubre cedió a su vez 4,8%, cerrando a 93,5 libras en Londres.

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La caída se produjo después de que el Banco Central de China (PBOC) redujo inesperadamente sus tasas de interés a fin de reforzar su apoyo a una economía golpeada por las fuertes restricciones decididas por el gobierno contra el coronavirus y por un estancamiento del mercado inmobiliario que se agrava. El PBOC redujo 10 puntos de base la tasa de sus préstamos a un año a 2,75%, mientras que los depósitos a 7 días pasaron de 2,1% a 2%.

El proceso de recuperación de la economía se ha reducido. Son necesarios más esfuerzos para consolidar las bases de esa recuperación”, declaró hoy el vocero del gobierno, Fu Linghui.

El gobierno comunista chino ha reconocido que no alcanzará su meta de crecimiento económico de 5,5% este año, luego de que las políticas de aislamiento contra el coronavirus inhibieron el comercio, la industria y el gasto de los consumidores.

Deuda pública e inflación

Al igual que otros responsables de bancos centrales en el resto del mundo, las autoridades chinas enfrentan un aumento sensible de la deuda pública y una consistente inflación.

Aunque la decisión parece indicar que, por el momento, Beijing prefiere dejar de lado la lucha contra la deuda en vísperas de un congreso crucial, que debe reunirse antes de fin de año, donde el presidente Xi Jinping espera obtener su reelección como líder del Partido Comunista y, por ende, como presidente del gigante asiático.

La economía china se estancó sensible e inesperadamente en julio, mientras la producción de las refinerías cayó a 12,53 millones de barriles por día, su nivel más bajo desde marzo de 2020, según cifras del gobierno.

El gobierno chino declaró que el proceso de recuperación de la economía se ha reducido.
El gobierno chino declaró que el proceso de recuperación de la economía se ha reducido.

“Los datos oficiales sugieren que la demanda de petróleo se debilita, en momentos en que la logística interior y la demanda de los consumidores se ven afectadas por los precios récord del petróleo en las estaciones de servicio”, estima Heron Lin, economista en Moody’s Analytic.

China es el mayor importador de crudo bruto del mundo y la actual debilidad en que se encuentra su economía pesa no solo sobre el petróleo. También hace planear el fantasma de una recesión mundial debido a la parálisis de su enorme mercado inmobiliario.

Y, por el momento, hay escasas posibilidades de una recuperación a corto plazo”, confirma Bjarne Schieldrop, analista en SEB.

El mercado inmobiliario

La situación es tan crítica que, desde hace meses, los chinos que adquirieron viviendas que los constructores aún no han terminado, se niegan a pagar sus créditos.

Esas protestas nacieron por un centenar de proyectos demorados, que provocaron el derrumbe de los precios del mercado inmobiliario y la ira inmediata de los compradores.

La multiplicación de esos boicots hace temer a las autoridades un eventual derrumbe de ese sector en China, que afectaría profundamente el sistema financiero no solo del país, sino del resto de la economía global.

Para entender el peligro que representa para China –y para el resto del mundo– la actual crisis del crédito inmobiliario, basta saber que, por más de una década, la construcción y el mercado inmobiliario fueron pilares del asombroso crecimiento económico del gigante asiático y de la emergencia de una sólida clase media.

Hombres chinos con máscaras pasan por delante de la sede de la empresa estatal PetroChina en Beijing el 20 de enero de 2021.
Hombres chinos con máscaras pasan por delante de la sede de la empresa estatal PetroChina en Beijing el 20 de enero de 2021.
/ Ng Han Guan - AP

Pero el precio del petróleo también tradujo el tímido optimismo provocado por las declaraciones del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, país que debía presentar hoy noche las “propuestas finales” sobre el conflictivo e interminable acuerdo nuclear entre su país y varios países occidentales.

Según un vocero del ministerio iraní, existe una base para firmarlo “en un futuro muy cercano”, agregando que “considerables progresos” se realizaron en el último ciclo de negociaciones entre países.

La posibilidad de un convenio permitiría el levantamiento de las sanciones que pesan sobre ese miembro clave de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y el retorno al mercado de la producción de petróleo iraní.

Por Luisa Corradini