El rol que protagonizó la hija de Donald Trump durante la cumbre de líderes mundiales generó una ola de críticas de parte de la oposición demócrata, preocupada por el daño que puede causar a la imagen del país. (AP)
El rol que protagonizó la hija de Donald Trump durante la cumbre de líderes mundiales generó una ola de críticas de parte de la oposición demócrata, preocupada por el daño que puede causar a la imagen del país. (AP)
Redacción EC

Nueva York. La semana pasada fue la cumbre del en Osaka y entre los líderes del mundo que se reunieron en esa ciudad japonesa, otra vez, quien más acaparó la atención fue el estadounidense . En las redes sociales, cientos de videos suyos se hicieron virales, como aquel en el que parece ordenarle al español Pedro Sánchez que se siente o el que refleja su mano a mano con el ruso Vladimir Putin.

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Sin embargo, no fue el único del clan Trump que se hizo notar. A la cumbre de presidentes de las potencias asistió también , la hija del republicano que trabaja como su asesora en la Casa Blanca.

Ella también fue foco de los medios al protagonizar un momento algo incómodo: fue captada por las cuentas oficiales del gobierno de Francia mientras intenta hacerse oír en medio de una conversación entre la primera ministra británica, Theresa May; la titular del FMI, Chistine Lagarde; el presidente francés, Emmanuel Macron; y el primer ministro canadiense, Justin Trudeau.

En el video publicado Ivanka Trump gesticula de forma algo excesiva y asiente repetidamente mientras intenta meterse en la conversación. De hecho, incluso la interrumpe cuando se hablaba sobre justicia social y aspectos económicos para hacer referencia a que la industria militar "está dominada por hombres", de acuerdo con lo publicado por el diario ABC. La hija del presidente se encontraba en esa reunión en reemplazo de su padre, que había viajado a Corea del Sur para verse con el norcoreano Kim Jong-un.

Además de provocar una catarata de memes que se burlan de la situación, la actitud de la hija del presidente generó la indignación de la oposición demócrata, que entiende que su rol daña la imagen del país.

Una de las voces en su contra fue la de la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, quien la criticó duramente por su presencia en el G20. "Para algunos puede ser impactante, pero ser la hija de alguno no es una calificación para una carrera laboral. Hace mal a nuestra diplomacia", dijo la diputada demócrata y agregó que el presidente debería haber llevado consigo al encuentro internacional a un "diplomático calificado".

No es la primera vez que Ivanka Trump se ve envuelta en temas de gobierno. En mayo del año pasado, fue la encargada de encabezar el acto por medio del cual Estados Unidos anunció en Israel el traslado de su embajada desde Tel Aviv a Jerusalén.

Fuente: "La Nación", de Argentina / GDA.