La Abadía de Westminster. (GETTY IMAGES/PAWEL LIBERA).
La Abadía de Westminster. (GETTY IMAGES/PAWEL LIBERA).
BBC News Mundo

La Abadía de Westminster, en Londres, , ha sido durante siglos el lugar de ceremonias de importancia nacional.

La Abadía es la iglesia histórica donde se corona a los reyes y reinas, incluida la coronación de Isabel II en 1953.

MIRA: Isabel I y Victoria: la historia de las otras dos reinas que marcaron época como monarcas británicas

La iglesia que vemos hoy fue reconstruida por Enrique III en 1245, pero fue fundada mucho antes, allá por el año 960, por monjes benedictinos.

"El sitio de la Abadía ha estado en el centro de la vida política inglesa durante casi mil años", dice Hannah Boston, profesora de Historia Medieval en el Magdalen College de la Universidad de Oxford.

En la actualidad, más de 3.300 personas famosas, incluidos monarcas, están enterradas o poseen una placa recordatoria en la Abadía de Westminster.

Mientras millones de personas en todo el mundo se despiden por última vez de la reina Isabel II durante el funeral en la Abadía de Westminster, aquí hay cinco datos interesantes sobre este gran edificio antiguo.

1. Sede de 16 bodas reales

El príncipe William y Catherine Middleton se arrodillan en el altar de la Abadía de Westminster en Londres durante su boda real en 2011. (GETTY IMAGES/DOMINIC LIPINSKI).
El príncipe William y Catherine Middleton se arrodillan en el altar de la Abadía de Westminster en Londres durante su boda real en 2011. (GETTY IMAGES/DOMINIC LIPINSKI).

En 2011, con un vestido amarillo, la reina Isabel II asistió a la boda real del príncipe William y Catherine Middleton, la última celebrada en la Abadía.

Esa ceremonia siguió a una larga línea de bodas reales durante 900 años.

Hasta el momento, hubo 16 bodas reales en la Abadía, comenzando con Enrique I, quien se casó con la princesa Matilda de Escocia allí en 1100, e incluyendo el matrimonio de la entonces princesa Isabel con el príncipe Felipe en 1947.

2. La puerta más antigua de Inglaterra

Fue recién en 2005, gracias a un estudio, que se descubrió que la Abadía de Westminster alberga la puerta más antigua de Inglaterra.

Fue construida en algún momento de la década de 1050, antes de la conquista normanda de Inglaterra.

"Eduardo el Confesor, rey de Inglaterra entre 1042-1066, hizo construir la primera abadía", explica Boston.

Pero poco sobrevive de la Abadía de Westminster original, aparte de la puerta.

"Probablemente fue el primer edificio en Inglaterra que se construyó utilizando el nuevo estilo románico que se estaba extendiendo por toda Europa. Las excavaciones demostraron que tenía 87 metros de largo", detalla Boston.

La puerta tiene fragmentos de piel de vaca. En el siglo XIX surgió una leyenda de que estos pedazos eran en realidad piel humana, perteneciente a alguien que había sido despellejado tras ser sorprendido cometiendo un sacrilegio o un robo en la iglesia.

Se decía que la piel había sido clavada a la puerta para disuadir a otros.

3. Una multitud de tumbas reales (y miles de otras)

La tumba de la reina Isabel I en la Abadía de Westminster. (GETTY IMAGES/PETER DAZELEY).
La tumba de la reina Isabel I en la Abadía de Westminster. (GETTY IMAGES/PETER DAZELEY).

La Abadía de Westminster es el lugar de descanso final de 30 reinas y reyes, el primero de los cuales es el rey Eduardo el Confesor.

También, allí están los restos de la reina Isabel I, María reina de Escocia y once reinas consortes.

El último monarca que fue enterrado en la Abadía de Westminster fue el rey Jorge II en 1760.

Pero no son solo los miembros de la realeza los que están enterrados en la Abadía.

Es un lugar de descanso final para más de 3.300 personas, incluidos el matemático Isaac Newton, el físico teórico Stephen Hawking, el compositor George Frederic Handel y la escritora y poeta Mary Trevor.

La Abadía también alberga Poets' Corner, un monumento a escritores y poetas, incluidos Jane Austen y Charlotte, Emily y Anne Brontë.

En los tiempos modernos, los funerales reales en la Abadía incluyeron el de la reina Isabel, la reina madre, en 2002, el funeral de Diana, princesa de Gales, en 1997 y ahora el funeral de la reina Isabel II.

4. La Silla de la Coronación

La Silla de la Coronación fue hecha por orden del Rey Eduardo I para encapsular la famosa Piedra de Scone. (GETTY IMAGES).
La Silla de la Coronación fue hecha por orden del Rey Eduardo I para encapsular la famosa Piedra de Scone. (GETTY IMAGES).

La Silla de la Coronación es considerada uno de los muebles más famosos del mundo y ha estado en el centro de las coronaciones de los monarcas británicos durante siete siglos.

Fue hecha por orden del rey Eduardo I para encapsular la famosa Piedra de Scone o Piedra del Destino, un objeto de veneración para los escoceses que Eduardo se llevó a Londres (y que los nacionalistas escoceses robaron brevemente en 1950).

La reina Isabel II se sentó en la silla sobre la piedra cuando fue coronada en su ceremonia en 1953 y la silla también aparecerá en la ceremonia de su hijo, el rey Carlos III.

Desde 1066, todos, excepto dos monarcas, fueron coronados en la Abadía de Westminster. Fueron 39 en total.

5. Patrimonio de la Humanidad de la Unesco y un mensaje apocalíptico

La puerta lateral de la Abadía de Westminster. (GETTY IMAGES).
La puerta lateral de la Abadía de Westminster. (GETTY IMAGES).

Frente al altar mayor de la Abadía se encuentra un piso de mosaico de azulejos medievales con tres inscripciones que predicen el fin del mundo.

Está hecho de patrones geométricos construidos a partir de piezas de piedra y vidrio de diferentes colores y tamaños, cortados en una variedad de formas.

Conocido como Cosmati, sugiere misteriosamente que el mundo durará 19.683 años.

Pero fue solo recientemente que este mensaje se hizo visible después de un importante programa de limpieza y conservación.

En 1987, el mosaico apocalíptico, la puerta más antigua y la Silla de la Coronación cobraron aún más importancia para la cultura mundial cuando el Palacio de Westminster y la Abadía de Westminster fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

La Abadía de Westminster fue inscripta porque es “un ejemplo sorprendente de las fases sucesivas del arte gótico inglés” y porque “tiene un gran significado histórico y simbólico”.