Al hospital San Juan de Dios de Cali fue trasladada una de las dos víctimas fatales.
Al hospital San Juan de Dios de Cali fue trasladada una de las dos víctimas fatales.
/ Archivo EL TIEMPO

Esta es la historia que hay detrás del linchamiento de un hombre que fue capturado por la Policía esta semana, en el céntrico barrio San Nicolás, investigado por un doble crimen.

Según el subcomandante de la Policía Metropolitana de Cali, William Quintero, todo empezó cuando una de las víctimas, identificadas como Alberto Belalcázar Caicedo fue asesinado por un hombre con arma de fuego, al parecer, bajo la modalidad de sicariato, de acuerdo con la Fuerza Pública.

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El asesinato de este joven, quien tenía 26 años, sucedió en la calle 15 con carrera 6A, en el barrio San Pedro, también en el centro de Cali.

Con la víctima estaba otro hombre. Habría sido amigo de dicha víctima, quien después del crimen salió a perseguir al presunto agresor. Esta persona salió con un arma traumática, con la cual se enfrentó al presunto sicario. Pero en esa acción, el segundo desenfundó, de nuevo, su arma de fuego, según la Policía, y mató al amigo de la primera víctima. Esta segunda persona asesinada fue identificada como Jhon James Bedoya, de 40 años.

A diferencia del joven, de 26 años, Bedoya quedó vivo en la calle y fue trasladado de urgencia al hospital San Juan de Dios, ubicado también en el barrio San Nicolás.

Mientras el herido llegaba al centro asistencial, una turba se formó y fue tras el presunto pistolero.

Aunque corrió, temiendo por su vida, ingresó a una bodega de San Nicolás, un barrio, en su mayoría, de locales comerciales, entre litografías y uno que otro restaurante. El hombre fue alcanzando por la multitud adentro de la bodega, donde en el suelo recibió golpes con objetos contundentes y patadas. El presunto agresor del arma de fuego gritaba y a unas cuadras de allí, en el San Juan de Dios, moría la segunda víctima. La Policía llegó a la bodega para frenar a la turba enfurecida.

Todo esto sucedió después de las 3 de la tarde del pasado miércoles 7 de septiembre. El coronel Quintero pidió a la ciudadanía no tomar la justicia por mano propia y tener tolerancia. El presunto homicida quedó herido y fue llevado a un centro asistencial. La Policía informó que allí está siendo atendido, en calidad de capturado y bajo custodia de uniformados de la Fuerza Pública. El arma de fuego fue decomisada.