Los palestinos corren a refugiarse junto a los cuerpos cubiertos después de un ataque aéreo israelí cerca del hospital Kamal Adwan en Beit Lahia, en el norte de la Franja de Gaza. (Foto de Mohammad AHMAD / AFP)
Los palestinos corren a refugiarse junto a los cuerpos cubiertos después de un ataque aéreo israelí cerca del hospital Kamal Adwan en Beit Lahia, en el norte de la Franja de Gaza. (Foto de Mohammad AHMAD / AFP)
/ MOHAMMAD AHMAD
Agencia EFE

El anunció este miércoles que el , el último que prestaba servicio en el norte de la , ha dejado de funcionar debido a la falta de combustible y enfrenta una situación crítica.

Más de cien cuerpos permanecen dentro del hospital, sin que puedan recibir sepultura, pues está rodeado por fuerzas israelíes, informó Sanidad.

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Todo el norte de la Franja ha quedado sin servicios de salud, según el ministerio, ya que hospitales como este carecen de combustible y las ambulancias no puede salir a por heridos.

Las fuerzas israelíes “disparan a todo el que se mueve dentro” del hospital, que era el único que aún funcionaba en la zona, de acuerdo a esta fuente.

En el centro de la Franja, el Hospital Al-Aqsa recibió al menos 73 muertos y 123 heridos en las últimas 24 horas.

Algunos pacientes mueren en el área de urgencias por la falta de habitaciones para cuidados intensivos”, advirtió una fuente del hospital.

Además de que recibe un número creciente de enfermos con dolencias como neumonía o enfermedades de la piel.

Mientras, continúa el éxodo masivo de gazatíes hacia Rafah, en el sur de Gaza, desde ciudades como Bani Suhelia, mientras las fuerzas israelíes prosiguen la ofensiva en la estratégica Jan Yunis.

Testigos de la ofensiva relataron a EFE fuertes combates en la noche en Bani Suhelia, con intercambio de artillería.

“Esperábamos morir a cada minuto, por un proyectil o un disparo, sin saber de quién venían, aseguraron sin revelar su identidad por miedo a represalias de las fuerzas israelíes.

Un residente en Jan Yunis comentó que decidieron arriesgarse a escapar de ese “infierno” pese a la dificultad de huir con las comunicaciones interrumpidas en la zona, sin acceso a internet.

Las dos últimas noches “fueron las perores en sesenta días de guerra”, confesó, para lamentar no haber huido desde el primer momento.

“No sabíamos qué carretera era la más segura” para huir, por lo que rodearon la ciudad para llegar a la salid hacia Rafah evitando la ruta por Salah al-Din, afirmó.

El taxi en el que iban siete personas tuvo que detenerse antes de Rafah al encontrar la carretera bombardeada, aseguró.

El portavoz en árabe del Ejército israelí, Avichay Adraee, informó hoy en la red social X que el desplazamiento de civiles por la carretera Salah al-Di está prohibido en zonas donde hay combates, donde es “extremadamente peligroso”.

Adraee explicó que se permitirá el tránsito de civiles rodeando Jan Yunis por el oeste y durante cuatro horas será posible el paso de suministros “con fines humanitarios” en la zona de Al-Shaboura del distrito de Rafah.

La agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos (UNRWA) advirtió de “otra ola” de desplazados en Gaza, donde la situación “está empeorando cada minuto” sin que haya una zona segura, pues toda la Franja “se ha convertido en uno de los sitios más peligrosos del mundo sin que sea posible encontrar refugio.

Según la ONU, 1,8 millones de personas están desplazadas en toda la Franja y más del 70% de sus 2,4 millones de habitantes están en el sur de Gaza.

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