Los verán volver

“Si desde Lima se insiste en manejar el país leyendo Twitter y TikTok, mejor vayámonos preparando para una respuesta mucho más violenta”.

    Patricia del Río
    Por

    Periodista

    El fenómeno no es nuevo, pero cada vez se presenta de manera más desconcertante. Si los terraplanistas daban risa y los negacionistas del COVID-19, cólera; los impulsores de las nuevas mentiras dan miedo. ¿En qué momento afirmaciones como “Castillo no hizo un golpe de Estado” o “no hay pruebas de corrupción”, se convirtieron en verdades incuestionables para ciertos grupos que las difunden sin vergüenza? ¿Qué ocurrió para que a un chico de 16 años, sin antecedentes violentos, le dispararan en la cabeza y fuera considerado automáticamente un terruco? ¿O para que un palo y una piedra calificaran como armas de destrucción masiva, o una masacre de 28 ciudadanos se difundiera como un logro de la democracia?

    Conforme a los criterios de

    Trust Project
    Tipo de trabajo: