Ciudadanos están enfurecidos. (Foto: Captura/Canal N)
Ciudadanos están enfurecidos. (Foto: Captura/Canal N)
Redacción EC

Alrededor de 500 personas se enfrentaron esta mañana a varios agentes de la Policía Nacional en los exteriores de la comisaría de Andahuaylas (Apurímac), luego de que las autoridades detuvieran a un sujeto que confesó haber violado y asesinado a dos menores de 10 y 11 años.

Misael Oscco Quispe, de 23 años, fue capturado la madrugada de hoy tras haber brindado su testimonio a la policía. Ambas víctimas habían sido reportadas como desaparecidas desde hace más de una semana. 

Cientos de manifestantes llegaron a los exteriores de la comisaría y arrojaron piedras a su fachada. Las autoridades lanzaron bombas lacrimógenas para dispersar a los ciudadanos enfurecidos, quienes intentaban atacar al detenido.

Los indignados manifestantes aún se mantienen en las calles aledañas a la comisaría, por lo que la Policía ha implementado estrictas medidas de seguridad en los exteriores de la sede policial. La situación es muy tensa.

Los familiares de la menor J.R.H. (10), que reportaron su desaparición el 3 de mayo, encontraron su cuerpo enterrado en el cerro de Huayhuaca y de inmediato, la Policía Nacional y los peritos del Ministerio Público acudieron al lugar para el levantamiento del cadáver.

La niña fue vista por última vez cuando regresaba a su casa luego de vender gelatinas. Unas cámaras de seguridad captaron que ella era seguida por el sujeto, quien la interceptó y se la habría llevado con engaños, informó el noticiero de "Latina".

Tras ser detenido, Maicol Oscco Quispe, quien es ex militar, confesó este crimen y  también haber asesinado a otra niña, de 11 años. Reveló a las autoridades que el cadáver de esta menor estaba en el cerro Huayrapata.

Andahuaylas