José Cayetano Chávez

La música, entre sus infinitas formas de enriquecer nuestra vida, es también un medio de transformación social. Así lo demuestra la labor del núcleo de Manchay de , la ONG fundada por , que desde el 2011 permite a niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad acceder a una formación musical.

Cuatro chicos de esta localidad pertenecen a la orquesta principal de la organización. Esta experiencia no solo les permite demostrar su talento artístico por el mundo. “También adquieren habilidades socioemocionales y acceden a una oportunidad de desarrollo profesional como músicos”, afirma Gabriela Perona, directora de la ONG.

Pamela Mañueco (20) toca la viola e ingresó en el 2013 al núcleo de Manchay. “Yo veía la música como hobby hasta que entré a la orquesta central dos años después. Entonces me puse a estudiar más y más, y me convencí de que no quería parar de tocar”, recuerda Pamela, alumna de la Universidad Nacional de Música (UNM).

“Una emoción muy fuerte, eso es la música para mí. Cuando me siento sola o, por el contrario, me siento muy feliz, agarro mi instrumento y toco lo primero que viene a mi mente".

Pamela Mañueco

En la última Navidad, Pamela consiguió el regalo que ansió por diez años: una viola. Su papá, Félix Mañueco, disfruta de las notas que emanan del instrumento de su hija, cuyo sonido placentero envuelve su hogar. “Con todas las adversidades que podemos tener, verla crecer profesionalmente dentro la orquesta nos ha dado muchas alegrías como padres y ganas de seguir apoyándola”, afirma Félix orgulloso.

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El liderazgo que ha desarrollado Pamela gracias a la formación en Sinfonía por el Perú lo demuestra como instrumentista principal de la fila de violas de la orquesta y como maestra de otros jóvenes.

Priscilla Pérez (21) conoció la viola en una clase de Pamela en el núcleo en 2017. A diferencia del violín, se maravilló al escuchar el sonido que producían las cuerdas de la viola de Pamela. “En ese momento, decidí qué instrumento iba a tocar”, confiesa. Priscilla forma parte de la orquesta central desde el 2019.

Siempre fui muy tímida. No me gustaba mucho socializar. El núcleo de Manchay me ha ayudado a formar mucho mi personalidad. En la orquesta central [de Sinfonía por el Perú] cada quien se desenvuelve por sí mismo con su esfuerzo. Eso ayuda a que cada uno desarrolle su personalidad”, sostiene Priscilla.


Priscilla Pérez postulará el próximo año a la UNM. (Foto: Anthony Niño de Guzmán).
Priscilla Pérez postulará el próximo año a la UNM. (Foto: Anthony Niño de Guzmán).
/ ANTHONY NINO DE GUZMAN

De Manchay al mundo

Los músicos de la orquesta principal de Sinfonía por el Perú han demostrado su talento acompañando a la voz de Juan Diego Flórez en escenarios de Sudamérica y Europa. En setiembre del año pasado, 70 chicos y chicas de los núcleos de la ONG . Tocaron en el Festival Menuhin de Gstaad y el Festival de Lucerna, ambos en Suiza, y el Festival de Salzburgo, en Austria.

La orquesta Sinfonía por el Perú y 
Juan Diego Flórez Tenor en el festival de Salzburgo del 2022 (Foto: @marcoborrelli)
La orquesta Sinfonía por el Perú y Juan Diego Flórez Tenor en el festival de Salzburgo del 2022 (Foto: @marcoborrelli)
/ ©Marco Borrelli

Estas experiencias en los festivales de música clásica más prestigiosos del mundo les permiten conocer y tocar junto a músicos que admiran con devoción.

En el festival de Lucerna del 2019, Fernando Cruz (18), trompetista, conoció a su ídolo: Reinhold Friedrich, trompetista alemán. “Nos dieron la relación de ensayos y uno de los profesores para los instrumentos de metal era Friedrich. Me quedé sin palabras. Después de años solo viéndolo a través de videos, fue muy gratificante conocerlo y verlo tocar en vivo”, relata Fernando, ‘cachimbo’ de la UNM.

Emoción semejante embargó a Aldair Borda (21), trombonista, al conocer en el mismo festival a Jörgen van Rijen, músico de los Países Bajos. “En un ensayo en Suiza días antes de nuestra presentación, lo vimos pasar por la sala de conciertos y se armó un escándalo, porque toda la orquesta lo rodeó. Le pedimos una clase al día siguiente y aceptó. Fue súper humilde con nosotros”.

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Si no fuera por la música, yo no sé a qué me hubiera dedicado. Tengo amigos aquí de Manchay que han terminado en el penal. Yo pertenecía a ese grupo. Estar en Sinfonía por el Perú cambió mis comportamientos y me ayudó profesionalmente”, revela Aldair, quien estudia en la UNM.

Aldair recuerda que por ser muy travieso de niño los profesores de música de su colegio no querían enseñarle, salvo Ramón, trombonista, quien le presentó el instrumento que cambió su vida. (FOTO: Anthony Niño de Guzmán).
Aldair recuerda que por ser muy travieso de niño los profesores de música de su colegio no querían enseñarle, salvo Ramón, trombonista, quien le presentó el instrumento que cambió su vida. (FOTO: Anthony Niño de Guzmán).
/ ANTHONY NINO DE GUZMAN

La formación de adolescentes en los núcleos de Sinfonía por el Perú también busca que posteriormente retribuyan a su comunidad como profesores. Es el caso de Aldair. Luego de sus clases en la UNM, enseña a tocar trombón a niños y adolescentes en el mismo salón en el que hace diez años ejecutó por primera vez una pieza musical bajo la guía de Ramón, su primer maestro.

Fernando, Pamela y Aldair compaginan a diario sus clases en la Universidad Nacional de Música con los ensayos de la orquesta de Sinfonía por el Perú. (FOTO: Anthony Niño de Guzmán).
Fernando, Pamela y Aldair compaginan a diario sus clases en la Universidad Nacional de Música con los ensayos de la orquesta de Sinfonía por el Perú. (FOTO: Anthony Niño de Guzmán).
/ ANTHONY NINO DE GUZMAN

Doce años componiendo sueños para el Perú

El reconocido tenor Juan Diego Flórez fundó Sinfonía por el Perú en mayo del 2011 para otorgar una oportunidad de desarrollo personal y profesional mediante la música a niños y adolescentes desfavorecidos del Perú.

Sinfonía por el Perú cambia la trayectoria de vida de muchos chicos frente a los niveles de aumento de pobreza infantil y la reducción de espacios de trabajo para jóvenes. Necesitamos formar una generación resiliente que va a tomar el control del país. Esta es una gran plataforma para hacerlo”, sostiene Gabriela Perona, directora ejecutiva de Sinfonía por el Perú.

Actualmente, existen 18 núcleos alrededor del país que benefician a más de 6.000 beneficiarios y beneficiarias. El núcleo Manchay empezó a funcionar el 2012 como uno de los primeros núcleos de Sinfonía por el Perú. Cerró el 2020 debido a la pandemia y este año reabre sus puertas gracias al apoyo del BCP en el marco del inicio de la campaña de recaudación Sinfonía por un Perú Mejor.

El relanzamiento del núcleo se celebró el sábado con un concierto en la Plaza Cívica de Manchay.

‘Sinfonía por un Perú mejor’ es nuestra campaña anual de recaudación de fondos que permite sostener a los núcleos de las 10 regiones del país”, informa Perona. Sinfonía por un Perú Mejor, además, crea una comunidad filantrópica de personas, instituciones y empresas que unen esfuerzos para que la ONG consiga fondos para continuar con su labor.

El Comercio se une a esta campaña. El pasado jueves, un concierto espontáneo de la orquesta juvenil en las inmediaciones de la sede histórica del Diario en el Jirón Lampa sorprendió gratamente a los transeúntes y pasajeros de vehículos del Centro de Lima. El espectáculo marcó el inicio de la campaña de recaudación.

Sinfonía por el Perú es una organización que genera una verdadera transformación social mediante la enseñanza de la música. Integra no solo a jóvenes, sino a sus familias y a familias de todo el Perú. Y en esa tarea de generar cambios para bien nos sentimos muy identificados”, declaró Juan Aurelio Arévalo Miró Quesada, director periodístico de El Comercio.