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Hace un año, cuando Manuel Yarlequé Saavedra aceptó ser el depositario para el Jueves Santo en Catacaos (Piura), un cargo que incluye dar de comer y beber a más de 3 mil personas, el hombre pensó que debía prepararse para estar a la altura. En el proceso descubrió que no estaba solo.

Los vecinos de la cuadra 8 de la calle Comercio, su cuadra, se acercaron para apoyarlo. Lo mismo hicieron sus familiares y amigos.

Más de cincuenta personas ayudaron a su madre, doña Ana Saavedra Rojas, de 78 años, a cocinar los tradicionales siete potajes que degustaron más de 3 mil personas. Entre ellos muchos damnificados del fenómeno El Niño costero, que azotó a Catacaos en el 2017.

La tradición de los siete potajes busca emular la última cena de Cristo, y tiene como fin compartir con los más necesitados.

La mujer contó a El Comercio que emplearon tres reses, más de 15 kilos de arroz, más de 500 litros de chicha de jora, entre otros insumos, en su preparación.

-Te ofrezco mi casa-

Yarlequé Saavedra –que pertenece a la cofradía del Santísimo Sacramento– participó desde muy temprano en las actividades de jueves santo en Catacaos, que incluyó la misa en la iglesia, una sesión solemne en el municipio, el izamiento del pabellón nacional, y el tradicional almuerzo en su casa, donde se colocaron 80 mesas para los asistentes.

Desde muy temprano, vecinos, turistas y damnificados de El Niño costero hicieron una larga cola para ingresar a la casa del depositario y degustar los siete potajes. Aguantaron un sol incesante, sed y hambre. Pero luego fueron recompensados con fruta, duraznos con almíbar, ají de gallina, sopa de res, arroz con cabrito, panes, y pavo con pepián. También bebieron vino y mucha chicha de jora y clarito.

El párroco Manuel Castro Sosa bendijo los alimentos al mediodía en casa de Yarlequé y pidió a los asistentes reflexionar en esta Semana Santa. “Este jueves es el tradicional lavado de pies, y hay que orar mucho, ayudar a los más necesitados, la recompensa para los que actúan con amor es que trascenderán este mundo”, dijo el religioso.

Minutos más tarde, el alcalde de Catacaos, Juan Cieza Sánchez, dijo que a un año de El Niño costero su distrito se viene recuperando de a pocos. “El año pasado fue muy duro por las lluvias, pero ahora con el nuevo presidente esperemos que la reconstrucción avance. Tenemos mucha fe y esperanza en que Vizcarra acelerará la ansiada reconstrucción”, comentó.

Mañana viernes santo también se servirán los siete potajes. Pero esta vez el encargado será el doliente Luis Yarlequé Chiroque, quien hoy estuvo en casa del depositario. Los actos de este viernes santo incluyen, además, una misa, el sermón de las siete palabras, adoración de la cruz y una procesión en la noche.

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