• Mat Finner, investigador principal de la Amazon Conservation Association (ACA) y encargado del proyecto de Monitoreo de los Andes Amazónicos (MAAP por sus siglas en inglés) precisó que la deforestación no solo se registra en las zonas protegidas donde la actividad minera de oro es ilegal, sino que además se contabiliza la pérdida de bosque en áreas donde la actividad es permitida, como en el llamado corredor minero (Foto: Dante Piaggio)
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    Mat Finner, investigador principal de la Amazon Conservation Association (ACA) y encargado del proyecto de Monitoreo de los Andes Amazónicos (MAAP por sus siglas en inglés) precisó que la deforestación no solo se registra en las zonas protegidas donde la actividad minera de oro es ilegal, sino que además se contabiliza la pérdida de bosque en áreas donde la actividad es permitida, como en el llamado corredor minero (Foto: Dante Piaggio)

  • Estas imágenes satelitales corresponden a dos momentos en la misma zona de La Pampa, en Madre de Dios, frente a la Reserva Nacional de Tambopata. La minería ilegal de oro deforestó 560 hectáreas en un año (Foto: Planet)
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    Estas imágenes satelitales corresponden a dos momentos en la misma zona de La Pampa, en Madre de Dios, frente a la Reserva Nacional de Tambopata. La minería ilegal de oro deforestó 560 hectáreas en un año (Foto: Planet)

  • Además de deforestar bosques, la minería ilegal utiliza insumos químicos que los afectan (Foto: Manuel Calloquispe)
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    Además de deforestar bosques, la minería ilegal utiliza insumos químicos que los afectan (Foto: Manuel Calloquispe)

  • En el caso de Alto Malinowski, se registran 726 hectáreas deforestadas durante este año. De acuerdo con el MAAP, entre el 2015 y el 2017 se han destruido 2,130 hectáreas (Foto: Planet)
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    En el caso de Alto Malinowski, se registran 726 hectáreas deforestadas durante este año. De acuerdo con el MAAP, entre el 2015 y el 2017 se han destruido 2,130 hectáreas (Foto: Planet)

Madre de Dios superó el año 2017 las 20 mil hectáreas de bosque deforestadas por el avance de la minería aurífera, la agricultura a pequeña escala y la construcción de carreteras. Esta cifra duplica por primera vez el pico de deforestación reportado en la región en el 2008, según un estudio del Proyecto de Monitoreo de los Andes Amazónicos (MAAP, por sus siglas en inglés), a cargo de la Asociación para la Conservación de la Cuenca Amazónica (ACCA) y la Amazon Conservation Association (ACA).

El documento, cedido en exclusiva a El Comercio, detalla que solo en este año la región perdió 6 mil hectáreas de bosque, considerado uno de los más biodiversos del mundo. La Pampa, en la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata, y la zona del Alto Malinowski continúan siendo dos de las áreas críticas de deforestación debido al voraz avance de la minería ilegal de oro.

En Tambopata, tras el análisis de las imágenes satelitales durante el 2017, se estima que la actividad de los mineros ilegales ha arrasado 560 hectáreas de bosque. La cifra total depredada entre el 2013 y este año es de 4.560 hectáreas.

En el caso del Alto Malinowski, la cifra aumenta y llega a 726 hectáreas deforestadas durante el 2017. De acuerdo con el MAAP, entre el 2015 y el 2017 se han destruido 2.130 hectáreas.

Matt Finer, investigador principal de la ACA y encargado del proyecto, precisó que la deforestación no solo se registra en zonas protegidas donde la actividad minera de oro es ilegal, sino que además se contabiliza la pérdida de bosque en áreas donde la actividad es permitida, como en el llamado corredor minero.

—Nuevas causas—
Al otro lado de la carretera Interoceánica, en los centros poblados de Santa Rita y Guacamayo, en la provincia de Tambopata, las imágenes muestran una deforestación de 1.170 hectáreas por la agricultura de pequeña escala.

Captan, además, la deforestación provocada por la aparición de un promedio de 130 kilómetros de carreteras en el distrito de Iberia, en la provincia de Tahuamanu.

“La visita del papa Francisco a Madre de Dios coincide con una época de crisis de deforestación para la región, generada por las actividades mineras y agrícolas cerca de la carretera Interoceánica. Los datos de deforestación obtenidos de los satélites muestran en detalle la escala, patrones y causas de la deforestación creciente”, indicó Finer.

—Problemas de gestión—
César Calmet, coordinador del Programa Nacional de Conservación de Bosques del Ministerio del Ambiente, indicó que el porcentaje de bosque deforestado en la región Madre de Dios representa un promedio del 10% del total nacional; en todo el país se pierden 160.000 hectáreas cada año.

“Cualquier espacio de deforestación es grave. Lo que tenemos que hacer como Estado es prevenir y atacar las causas que lo generan. Aún hay problemas de gobernanza de territorio o tenencia de ciertas zonas que genera mucho movimiento de actividad ilegal”, dijo.

Calmet indicó que, desde el 2010, hubo un aumento de actividades industriales, como el cultivo de palma aceitera, lo que aceleró la deforestación en la Amazonía. Además, se incrementó la actividad de pequeños agricultores migratorios.

“Frente a esto, hemos tomado medidas preventivas, como crear convenios con comunidades nativas en áreas no deforestadas para preservarlas. Este año estimamos hacerlo con 2 millones de hectáreas”, comentó.

En noviembre, con la firma del Pacto de Madre de Dios por la Justicia Ambiental, el Poder Judicial, la fiscalía y los ministerios del Ambiente, Energía y Minas y Agricultura esperan cambiar el panorama en esta región en casos de delitos ambientales y trata de personas.