Redacción EC

Un video muestra el amplio despliegue de la para dar con la captura de un narcosubmarino, frente a las costas de Talara (), que llevaba en su interior al menos dos toneladas de droga. Esto ocurrió en la tarde del 7 de diciembre y hoy la nave semisumergible se encuentra en Paita para las investigaciones de las autoridades.

Cuatro extranjeros fueron detenidos durante la operación de interdicción que se llevó a cabo con la Patrullera Marítima BAP Río Piura. Se trata de un ciudadano mexicano, uno ecuatoriano y dos colombianos. El vehículo se encontraba en mar peruano con dirección hacia aguas internacionales en rumbo oeste.

Sobre la nave, la Marina de Guerra informó que estaba hecho con material fibra de vidrio (similar a un sumergible), eslora de 15 metros, manga de 2.3 metros, puntal de 2 metros aproximadamente. También precisó que se trata de la primera vez que se detiene este tipo de nave con dicho cargamento en nuestro país.

Como se aprecia en el video, el personal de la Marina de Guerra ingresa a la nave y logra extraer la droga que se encontraba en sacos. Las primeros resultados de las investigaciones señalan que su construcción se habría realizado en astilleros clandestinos cercanos a la costa. “No tenemos información de astilleros que se dediquen a este tipo de construcción en territorio peruano. Los ingenieros contratados por los cárteles del narcotráfico generalmente utilizan zonas con densa vegetación (tal como los manglares), los cuales por su situación facilitan ocultar la construcción de dichas embarcaciones”, informó esta institución.

Este miércoles, la nave llegó a las 6:30 a.m. al muelle de la estación naval de Paita, donde permanecerá custodiada por la Marina de Guerra. Por otro lado, los detenidos serán trasladados a Lima. "Mañana los detenidos, dos colombianos, un mexicano y un ecuatoriano, serán trasladados a Lima con la droga. Ellos permanecerán 15 días con detención preliminar en la sede de la Dirandro”, dijo el fiscal coordinador de las Fiscalías contra el Crimen Organizado, Jorge Chávez Cotrina, a El Comercio.

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