:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/Z6HGYMBSVFG5HMDODICFA7KN6I.jpg)
1 / 4 Hace 18 años, el Banco de Crédito para la Reconstrucción de Alemania (KFW) prestó 16 millones de euros (unos S/63 millones al tipo de cambio actual) para construir una planta de tratamiento de los desagües de Puno, y así evitar que estos sean arrojados al lago Titicaca. Por esta obra, que nunca se ejecutó, cuatro municipios de la región tienen hasta hoy sus arcas endeudadas por más de S/8 millones (Foto: Óscar Paz Campuzano)

2 / 4 El proyecto se paralizó por la presión de un sector de puneños que pensaba que no resolvería el problema ambiental de la ciudad altiplánica, asegura el alcalde de Puno, Iván Flores. En esa crispada coyuntura, los aspirantes a la alcaldía provincial en las elecciones del 2006 acogieron ese reclamo (Foto: Óscar Paz Cumpuzano)

3 / 4 Hoy, el Titicaca tiene una nueva oportunidad, después de casi dos décadas del proyecto frustrado. Poco antes de renunciar a la presidencia, Pedro Pablo Kuczynski visitó Puno para anunciar que se declaraba de interés nacional la construcción de diez plantas de tratamiento de aguas residuales (Foto: Óscar Paz Campuzano)

4 / 4 El 90% de los desagües de la ciudad llega a un sistema de tratamiento que data de 1972. Son dos lagunas de oxidación construidas para un Puno de treinta mil habitantes. Hoy –46 años después– la población supera los 140 mil (Foto: Óscar Paz Campuzano)



:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/Z6HGYMBSVFG5HMDODICFA7KN6I.jpg)

:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/GEOIVN2JIZDG3FB5NIEXMA5UAM.jpg)
:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/UH2WHLU64JCIDJ32VUBSSVAS34.jpg)
:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/Z6O3AOQDTVAFNAQYGXZCTRJHBQ.jpg)









