(Foto: Archivo El Comercio)
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Sebastian Ortiz Martínez

El candidato a la alcaldía de Lima de Perú Patria Segura (PPS) sorprendió ayer al proponerle a su oponente de Perú Libertario, , debatir el domingo a las 8 de la noche, en paralelo a la polémica oficial que organiza el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). El ex alcalde capitalino aceptó sin poner condiciones en un primer momento, pero luego pidió cambiar la hora del encuentro en Barrios Altos.

Reggiardo evitó confirmar esta tarde si aceptaba este pedido de Belmont, pero si recalcó que el estará en Barrios Altos el domingo en la noche, porque ha asumido un compromiso con los vecinos de esa zona.

Para el politólogo de la PUCP, Fernando Tuesta, de darse este debate paralelo marcará “un mal precedente”, porque dos candidatos “desconocen como nunca” el Pacto Ético Electoral. “Los argumentos que han esgrimido tienen que ver más con una estrategia política que por temas válidos”, manifestó en comunicación El Comercio.

El ex jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) indicó que el objetivo de Renzo Reggiardo al retar a Ricardo Belmont es quitarles “visibilidad” a otros postulantes que pueden “crecer”.

“Hay que recordar que Reggiardo se retiró de la campaña en el 2016 argumentando que esto tenía visos de irregularidades y se encadenó. En aquella oportunidad, lo hacía porque su intención de voto era bajo y corría el riesgo de perder la inscripción [de su partido]”, remarcó.

Tuesta refirió que en estas elecciones, Reggiardo “no ha querido debatir” y, agregó, que elige enfrentar solo a Belmont, porque el ex alcalde de Lima ha tenido declaraciones polémicas, que le pueden permitir afianzar su primer lugar. Aunque señaló que el ex alcalde de Lima puede sacar provecho también.

“Este es un mal precedente, en cualquier caso ojalá que no se repita en el 2021”, subrayó.

El secretario de la Asociación Civil Transparencia, Gerardo Távara, consideró que “no está bien” que dos candidatos promuevan un debate simultáneo al oficial, sobre todo cuando ambos suscribieron el Pacto Ético Electoral, en el que se comprometieron a participar de los encuentros que organice el JNE.

“En principio existe una diversidad de debates y foros que organizan universidades, cámaras de comercio, organizaciones sociales y medios de comunicación, y los candidatos tienen todo el derecho de participar, pero es importante reconocer que ellos [Reggiardo y Belmont] firmaron un pacto, un compromiso que debían de honrar”, manifestó a este Diario.

“No está bien que organicen un debate en paralelo o en simultáneo al que ya ha sido anunciado con bastante anticipación, un candidato tiene el derecho de participar y organizar otros debates, pero no debe hacerlo de ninguna manera en un horario que se cruce con el debate del JNE”, agregó.

Távara indicó que es posible que la ciudadanía interprete la actitud de Reggiardo y Belmont como “negativa”. “Están corriendo un riesgo al dejar de asistir a los debates oficiales”, expresó.

¿Puede surgir una tercera opción?
Távara opinó que a una semana y media para las elecciones del 7 de octubre, no se puede descartar que un candidato aparezca como una opción alternativa a Reggiardo y Belmont. “Aún no hay un ganador, todavía puede haber reacomodos”, complementó.

El sociólogo Arturo Maldonado, investigador de la Universidad de Vanderbilt (Estados Unidos), consideró que un sector de la ciudadanía “está buscando a un tercer candidato”.

“Estas personas están buscando un candidato alternativo, que sea ni Reggiardo ni Belmont ni Daniel Urresti, para este grupo el debate paralelo no tendría ningún efecto”, manifestó.

El analista político Enrique Castillo coincidió en que siempre “puede haber una tercera opción”, pero aclaró que de concretar el debate paralelo, este generará “curiosidad” y dividirá a la ciudadanía, porque se trata del enfrentamiento de “los punteros”.