"Urge velar por la vida y salud de la población, especialmente de la más vulnerable, que demanda atención rápida y eficiente", escribe Ollanta Humala.
"Urge velar por la vida y salud de la población, especialmente de la más vulnerable, que demanda atención rápida y eficiente", escribe Ollanta Humala.
Ollanta Humala

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Han pasado casi cinco años desde que entregamos la posta a otro gobierno elegido en las urnas. Lamentablemente, vivimos un quinquenio perdido que ha producido crisis económica y el regreso de millones de peruanos a la pobreza, situación agravada por la pandemia del COVID-19, cuya pésima gestión para enfrentarla puso al Perú en el ránking de los países con más muertes por millón de habitantes, y con un alto número de profesionales de la salud y policías fallecidos cumpliendo su deber.

Hoy, urge velar por la vida y salud de la población, especialmente de la más vulnerable, no solo en términos médicos sino también sociales. Nosotros fortaleceremos el primer nivel de atención de salud en centros médicos, postas y hospitales estratégicos; con más personal, implementos sanitarios, equipamiento médico y, sobre todo, oxígeno. Además, incrementaremos camas UCI, ampliaremos los centros de aislamiento temporal por COVID-19 en todo el país, y extenderemos el número de pruebas de descarte del virus, entre otras medidas. Tenemos experiencia de gobierno y sabemos cómo hacerlo.

Es inconcebible que, a nueve meses de la pandemia, los más desposeídos sigan haciendo cola para adquirir un balón de oxígeno a precios especulativos. Nosotros, con mayor inversión, y las Fuerzas Armadas produciremos más oxígeno para su distribución gratuita. La vacuna contra el COVID-19 es imprescindible, por ello garantizaremos una vacunación gratuita y universal. Además, impulsaremos la creación del Centro Nacional de Investigaciones en Salud y Producción de Vacunas, para que nuestro país pueda cubrir su propia demanda.

La reactivación económica debe incorporar a los de abajo, con el fortalecimiento de los programas sociales que implementamos en nuestro gobierno, ampliando su cobertura y creando otros como Bono Perú, para entregar S/800 mensuales durante un año a la población más vulnerable. Para las micro y pequeñas empresas, crearemos un Plan Reactiva específico; son quienes más trabajo dan a la población y las más afectadas con el confinamiento forzoso. Fortaleceremos y defenderemos el rol social del Estado, cuando la subsidiaridad proteja la vida y la salud de los ciudadanos.

Impulsaremos la inversión pública en proyectos de infraestructura, fortaleciendo programas como Jóvenes Productivos, Trabaja Perú y otros, llevando saneamiento físico legal, agua y desagüe a zonas urbano-marginales, rurales andinas y amazónicas, construyendo muros de contención, pistas y veredas, y promoveremos una política nacional de capacitación laboral para los jóvenes.

En nuestro gobierno impulsamos una gran reforma educativa a nivel escolar y superior. Incrementamos el presupuesto del 2,9% al 4,1%, índice sin precedente en nuestra historia republicana, que continuaremos repotenciando Beca 18, el Programa Nacional de Becas, creando más Colegios de Alto Rendimiento (COAR), capacitando docentes y dignificando su profesión. Crearemos, además, el Ministerio de Ciencia y Tecnología.

Para enfrentar la corrupción, fortaleceremos la autonomía y capacidad de investigación del Poder Judicial y Ministerio Público, impulsando el castigo a los corruptos y a los corruptores. Las empresas tendrán modelos más organizados de prevención de riesgos penales; los contratos con el Estado incluirán obligatoriamente cláusulas anticorrupción, como lo hicimos en nuestro gobierno, para que una transgresión de esa naturaleza fundamente la resolución del contrato y la pérdida de beneficios obtenidos del Estado. Somos partidarios de mantener una economía abierta, pero sin distorsiones en el mercado por prácticas ilegales. Por ello, castigaremos a las empresas corruptas y a los malos funcionarios públicos.

En seguridad ciudadana invertimos más de S/1.500 millones para el equipamiento de nuestra policía, que en este quinquenio fue descontinuado. Con una policía debidamente motivada y equipada, lucharemos con más eficiencia contra la delincuencia callejera, la criminalidad organizada, el narcotráfico, el terrorismo, la violencia contra las mujeres y en favor de las poblaciones vulnerables.

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