Por Redacción EC

El golpista Pedro Castillo prefirió guardar silencio ayer en la audiencia judicial que determinó su detención por siete días y en la diligencia de toma de declaración realizada por la fiscal de la Nación, Patricia Benavides. Él no se defendió, pero sí lo hicieron sus allegados utilizando irrisorios argumentos para pretender justificar que el expresidente haya quebrado el orden constitucional el último miércoles.