Una madre de familia abrió su propia panadería para darle trabajo a su menor hijo que tiene parálisis cerebral | Facebook / Special Kneads Bakery
Una madre de familia abrió su propia panadería para darle trabajo a su menor hijo que tiene parálisis cerebral | Facebook / Special Kneads Bakery
Redacción EC

Una clara muestra de que el amor de madre lo puede todo. Una mujer de Illinois (Estados Unidos) abrió su propio negocio para darle un trabajo a su hijo con necesidades especiales. Margaret Cortes, residente de la ciudad de Galva, abrió hace un año su panadería Special Kneads, no solo para tener un trabajo estable y una fuente de ingresos segura, sino también para asegurarse que Frankie, su hijo con parálisis cerebral, pueda ser empleable cuando termine sus estudios. La historia, dada a conocer en un reportaje de la cadena , se hizo viral en y otras plataformas sociales.

Margaret contó que Frankie estudia el último año de secundaria y se encarga de atender a los clientes en la panadería. Recordó que cuando su hijo era un bebé, los médicos le indicaron que no estaban seguros de que pudiera caminar o hablar con normalidad.

“Tiene muchos diagnósticos en su contra. Tiene parálisis cerebral, tiene la variante Dandy-Walker, que es una malformación del cerebro, tiene problemas de visión, así que está ciego de un ojo”, dijo la mujer, que a pesar de las discapacidades de su hijo, sostuvo que siempre lo ha visto “como alguien capaz”.

Margaret contó que abrió su propia panadería para asegurarse que su hijo pueda ser empleable en el futuro | Facebook
Margaret contó que abrió su propia panadería para asegurarse que su hijo pueda ser empleable en el futuro | Facebook

“Él puede cantar, puede bailar, puede correr, puede saltar. Puede hacer tantas cosas. Era importante para mí que no terminara simplemente trabajando en una fábrica o trabajando donde no estaba obteniendo eso, exposición a otras personas”, comentó.

Feliz con su trabajo

Frankie, quien está próximo a cumplir 18 años, dijo que le gusta trabajar en la panadería de su madre. Afirmó, en ese sentido, que solo trata de “atender a todos con respeto y hacerlos sonreír”.

Además, aseguró que está listo para seguir trabajando y convertirse pronto en estudiante universitario. “Me gusta servir a la comunidad porque hace que mi corazón se sienta bien”, indicó.

“Es sorprendente ver qué tan lejos ha llegado”, dijo Margaret, quien añadió que espera emplear a más personas con necesidades especiales en un futuro cercano.

Frankie, de 17 años, dijo sentirse feliz por trabajar atendiendo a los clientes en la panadería de su mamá | Facebook
Frankie, de 17 años, dijo sentirse feliz por trabajar atendiendo a los clientes en la panadería de su mamá | Facebook

TE PUEDE INTERESAR

Video recomendado






























TAGS RELACIONADOS

Contenido sugerido

Contenido GEC