“El cigarrillo es la puerta de entrada a otras adicciones”
“El cigarrillo es la puerta de entrada a otras adicciones”

Según cifras de la Comisión Nacional Permanente de Lucha Antitabáquica (Colat), en nuestro país mueren a diario 44 personas debido al . Y de acuerdo con Devida, cada año unos 180.000 niños, adolescentes y jóvenes peruanos empiezan a fumar. Esta es nuestra situación frente al tabaquismo. Ayer 31 de mayo se celebró el Día Mundial sin Tabaco y conversamos al respecto con el doctor Luis Pinillos Ashton, uno de los principales  impulsores de la erradicación del terrible hábito de fumar en el Perú.

 


—Muchos relacionan al tabaquismo solo con el cáncer de pulmón. ¿Qué otras enfermedades están vinculadas con el cigarrillo?


El está relacionado también con el cáncer de la cavidad oral, del esófago, del pulmón, del páncreas –que está aumentando de manera llamativa– y hasta con el de cuello uterino. La gente dice qué tiene que ver, pero hay estudios que demuestran que si se busca cotinina –que es la forma como la nicotina sale del organismo– en las mujeres fumadoras se le puede encontrar en niveles altos en el cuello uterino. Esa es una prueba de que por allí también pasan los residuos del tabaco. Además hay estudios, que nosotros hemos corroborado con estudiantes de la Universidad Peruana Cayetano Heredia hace 20 años en el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas, que indican que las mujeres con cáncer de cuello uterino eran más fumadoras que quienes no tenían la enfermedad. Pero la gente se preocupa solo de la relación tabaco y cáncer, pero se olvida de que también la hay entre el tabaquismo y la enfermedad cerebral, la enfermedad coronaria, el enfisema pulmonar, los abortos, la infertilidad, los niños con bajo peso al nacer y hasta con la disfunción eréctil.


—¿Hace cuánto se celebra el Día sin Tabaco en el Perú?


Cumplimos 31 años. La primera vez fue en noviembre de 1985, cuando lo hacía la Sociedad Americana del Cáncer de EE.UU., pero no teníamos experiencia. En 1986 mejoramos e hicimos una mejor campaña gracias a la ayuda de un grupo latinoamericano que veía temas de tabaquismo. Cambiamos cigarrillos por caramelos. Desde entonces hemos luchado por la modificatoria de la legislación al respecto.


—¿Cree que se ha avanzado en cuanto a las zonas con restricciones para fumar?


Antes había muchas zonas grises y no estábamos preparados para un cambio brusco que no se iba a cumplir. Han sido más de 30 años de concientizar a las autoridades y a las personas. Antes se fumaba en los ascensores, en todos lados. Ahora la gente sabe que no se puede fumar en zonas cerradas ni en lugares de trabajo.


—Un informe de hace unos años señalaba al Perú y a Bolivia como países en los que mientras más educación tenía la persona, más fumaba...


Eso es algo que felizmente está cambiando y se debía simplemente a un tema económico. Nuestra lucha para que no se vendan cigarrillos sueltos ha sido persistente. ¿Quién compra cigarrillos sueltos? Quien no tiene dinero para una cajetilla. Las tabacaleras querían vender paquetes de cinco y, con la Colat, logramos que el mínimo de venta sea 10. Ahora acaba de salir el incremento al precio del tabaco y eso debería ser algo que aleje definitivamente a los jóvenes de fumar, que es en donde está nuestro problema.


—Pero se sigue empezando a fumar desde muy jóvenes, como sucedía hace 20 o 30 años. ¿Eso no debería haber cambiado con padres ya concientizados o que no fuman?


Los jóvenes todavía creen que enfermarse y morir es cosa de viejos y dicen que dejarán de fumar después. Se trata de una etapa de la vida, luego del colegio, en que se deja de ser dependiente absoluto del permiso de los papás. Es una etapa de rebelión y lo primero que se hace es adoptar malas costumbres: se empieza a beber y a fumar. Y después se sigue con otras cosas, porque el cigarrillo es la puerta de entrada a todas las otras adicciones. No creo que haya alguna persona que fume otras cosas que no haya empezado con el cigarrillo. Nadie empieza fumando marihuana o probando drogas más fuertes.


—¿Qué se le podría decir a quien insiste en fumar?


Antes, cuando tener 50 años se consideraba ser viejo, se decía que de algo había que morirse. Pero ahora que la expectativa de vida es mayor y que más gente supera los 80 años, manteniendo todas sus facultades, bailando, yendo al cine, etc., no se puede seguir pensando así. La vida es linda para perder años fumando. Es difícil dejar de fumar porque es muy adictivo y las tabacaleras siguen buscando formas de publicitar sus productos. En el Congreso nos  han ofrecido que se va a debatir, luego de tres años, la ley que prohíbe la venta visible del cigarrillo en supermercados. Ya tiene dictamen favorable en las comisiones de Salud y Defensa del Consumidor. Ojalá se debata ahora y no se espere hasta que entre el nuevo Congreso y tengamos que luchar durante cinco años más.


PERFIL

 

NOMBRE: Luis Pinillos Ashton, oncólogo especializado en radiología.

CARGO: Fue director del INEN y ministro de Salud (1985-1990). Es fundador de la Colat y Oncosalud.