Redacción EC

El pasado 31 de julio se cumplieron 38 años del matrimonio entre y el príncipe Carlos de Inglaterra. La ceremonia, que se llevó a cabo en la Catedral de San Pablo en Londres, batió récords en audiencia televisiva (más de 750 millones de personas en el mundo se encontraban expectantes), fue catalogada como la 'boda del siglo' y es considerada uno de los hitos más destacados de la Casa Real Británica.

Para la ocasión. la princesa Diana buscaba un vestido de novia salido de cuento, según declaraciones propias de la pareja de diseñadores encargados de confeccionar la tenida, quienes señalaron que se quería algo 'memorable y dramático'. 

El resultado, fue un voluminoso vestido de color marfil fabricado con taffeta satinada, con una cola de más de 7 metros y un velo de tul del mismo tono que abarcaba una longitud de 140 metros. 

A pesar de lo hermoso que se veía en la silueta de 'Lady Di', el atuendo nupcial causó ciertos problemas, pues su gran tamaño dificultó la entrada de la princesa en el carruaje que la condujo a la Catedral. En consecuencia, el vestido llegó arrugado al lugar de la ceremonia. 

En la galería que acompaña esta nota, descubre más secretos detrás de uno de los vestidos de novia más importantes de la historia, el que llevó Lady Diana para su boda con el príncipe Carlos de Inglaterra.