Por Carlos Batalla

Desde que el empresario norteamericano Kenneth Arnold, de Adaho, dio aviso el 24 de junio de 1947 de haber observado -durante un vuelo habitual- no uno sino nueve objetos voladores no identificados (ovnis), el hombre del siglo XX no volvió a ser el mismo. Ni tampoco su límpido cielo de noche o de día. Arnold pilotaba su avioneta con normalidad a la altura del monte Rainer, en Washington (EE.UU.), a donde iba por negocios, cuando se le presentó en línea, bien formados, nueve aparatos volares que pasaron frente a él a una increíble velocidad.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: