Redacción EC

¿Echarse en el pasto o colocar una manta encima? Es una pregunta que muchos nos hacemos pues, usualmente, solemos evitar ensuciarnos o que “se nos suba algún bicho” cuando somos nosotros quienes invadimos su espacio.

Los seres humanos solemos querer controlar todo lo que nos rodea, incluida la naturaleza. Teniendo eso en mente, los diseñadores del estudio Toer quisieron plasmar la idea creando una que parece un pedazo de jardín flotante.

Hecha de un material que simula el pasto, lo que se buscaba con ella era combinar lo artificial con lo natural, “los movimientos suaves de una hamaca con la sensación relajante de echarse sobre un jardín” según se explica en su presentación.

La hamaca es resistente a los rayos UV y al agua. Sus tiras de poliéster hacen que sea fácil colgarla en cualquier lugar. Se encuentra a la venta por un precio aproximado de 485 dólares en