Ysrael Zúñiga participó en las Eliminatorias para el Mundial Corea-Japón 2002. (Foto GEC).
Ysrael Zúñiga participó en las Eliminatorias para el Mundial Corea-Japón 2002. (Foto GEC).
Gabriel Casimiro

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El miércoles 4 de noviembre se cumplirán 20 años de uno de los goles más importante de Ysrael Zúñiga en su carrera: con la camiseta del Coventry City, le marcó al Manchester United en la Premier League. Sí, el ‘Cachete’ es uno de los pocos peruanos que jugó en la mejor liga del mundo. Hoy, dos años después de su retiro a los 42 años, habló con El Comercio sobre su paso en el fútbol y la actualidad de la selección.

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- ¿Eres de los futbolistas que cumplió el sueño de niño, de jugar en la selección y en el extranjero?

Yo pienso que a veces el destino de las personas están marcados. Yo no pensaba ser futbolista, no tenía esa idea porque estaba estudiando para ser odontólogo y simplemente fui de visita a la sede de Sporting Cristal para ver entrenar a mi hermano Cristian. Ahí fue que el finadito Alberto Gallardo me invitó a ser parte del partido de práctica. Es más, no tenía cosas ni nada, los utileros me prestaron zapatillas, short y medias. Así comencé en el fútbol. Después de esa práctica, me dijo que podía pertenecer a las menores de Cristal si yo quería. Imagínate, con lo difícil que era en esa época entrar al club, y a mí me vieron a un costado y me llamaron para que juegue. Así que fui un bendecido.

- ¿Eras igual de calidoso que tu hermano?

Ni hablar, yo era más guerrero, me tiraba al puso. Mi hermano el ‘Patón’ siempre fue la figura de todo Camaná, donde nacimos. Yo era malísimo y siempre estaba en el banco o la tribuna, y entraba cuando faltaba uno que otro. Es más, jugaba en cualquier puesto. Después aprendí a jugar, porque en esos años no había escuelas, y yo aprendí cuando comencé en los clubes, escuchando a los profes.

- ¿Y cuándo te das cuenta que podías hacer carrera en el fútbol?

Desde que llego a Cristal. A medida que iba avanzando, jugaba en menores, en Copa Perú, en Segunda, luego en Primera. Yo tenía la virtud de escuchar mucho a los entrenadores y seguir siempre sus recomendaciones y consejos. Yo quería llegar bien al fútbol profesional, y tuve la chance de jugar todos los torneos. Sobre todo en Copa Perú, porque personalmente eso me ayudó antes de llegar a Primera con Melgar y se me hizo más fácil. En Copa te meten una patada en la cabeza y el árbitro te dice que sigas, en cambio en la profesional los jueces te protegen porque hay cámaras y transmiten todos los partidos.

- No duraste mucho en el Perú y te fuiste a Inglaterra, nada menos. Eran otros tiempos, ¿Cómo se da ese traspaso?

Claro, en esos años no había la tecnología que hay ahora. Hoy te bajas una app, buscas info de un equipo y te sale todo. Sinceramente, yo sentía que cada año que pasaba, subía un escalón. Yo comencé de carrilero en Bolognesi, con Teddy Cardama de entrenador. El profe Gallardo me puso de delantero, y en Melgar jugué en esa posición. A los cinco meses de debutar en Primera, llegué a la selección. Y seis meses después, me encontré con la posibilidad de jugar en la Premier League. Si analizas mi experiencia como delantero, no llegaba a los 70 partidos en ese puesto e iba a dar el salto a la mejor liga del mundo. Y quieras o no, eso te choca, te afecta. En esos tiempos no había la disciplina de ahora en el Perú. El entrenamiento era a las 9 de la mañana, y si llegabas 9:15 el entrenador te esperaba y no pasaba nada. Cuando llego a Inglaterra, me encuentro con otro mundo. Tienen una mentalidad distinta, los chicos son muy profesionales. El entrenamiento era a las 11 y los jugadores estaban desde las 8 en el club, desayunaban ahí, entrenaban en el gimnasio y solo en el campo estaban 45 minutos. Yo decía “tan poquito entrenamos”, y comencé a perder físico, porque ello entrenaban antes de ingresar al campo y ahí en el entrenamiento solo hacían algunas cositas que pedía el técnico. Igual, aprendí a ser disciplinado, a competir y me ayudó mucho esa experiencia a futuro, pero me hubiera encantado llegar con más partidos encima a la Premier.

- ¿Era solo la posibilidad del Coventry City en ese momento?

Unos meses atrás hubo la posibilidad de dos o tres equipos del extranjero, pero a Melgar no le convencieron las propuestas. Entonces fui convocado a la selección, me fue bien y marqué en la Copa de Oro en Estados Unidos. Antes de ese viaje, ya había llegado la oferta del Coventry. Y mira cómo lo que uno ignora, porque cuando volví de Estados Unidos llegó la posibilidad del Liverpool, pero como yo de fútbol no sabía nada, me preguntaron a qué equipo me gustaría ir pues estaban las dos ofertas sobre la mesa. Y yo dije “bueno, al que me buscó primero ¿no?”. Imagínate, era el Liverpool. Cada vez que me acuerdo, no lo puedo creer. Yo era tímido, muy chiquillo, no pregunté por la diferencia de plata ni nada. Pero igual fui feliz en el Coventry, me trataron muy bien del primer al último día. Me engrieron bastante.

- ¿Y en esa época, que eran los comienzos del 2000, sientes que el fútbol era muy distinto al de tus últimos años como futbolista?

Para mí, el fútbol más complicado fue el de antes, porque no teníamos formación. En mi caso, no tenía los conceptos claros, no sabía de lectura de juego, aprendí de grande a jugar, a tocar simple, a manejar los dos perfiles. De chico era un carrito chocón. Me hubiera encantado llegar a Inglaterra con la experiencia y los conceptos que tenía en los últimos siete años. Jugar simple, a dos toques, moverme y buscar los espacios. Con todo eso, me hubiera quedado muchos años en la Premier. Ahora hay entrenadores más preparados, que estudian, viajan y se capacitan, y pueden enseñarle a los jóvenes otra metodología de entrenamiento.

- ¿Y eso te peso también en la selección?

Sí, me dejó una ‘espinita’. Me hubiera encantado también llegar a la selección con los conceptos que aprendí en los últimos años de mi carrera. Incluso cuando estaba en Aurich, con 33 años, tuve la posibilidad de volver a la selección, pero dije que no, que estaba para retirarme en cualquier momento, que mejor llamen a un chico que pueda crecer y aportar más que yo.

- Tú que has sabido ser un delantero de la selección, ¿Cómo ves el panorama en ese puesto, después de Paolo Guerrero?

Paolo es un jugadorazo, lo vamos a extrañar. Paolo es distinto, es un jugador que se echa el equipo al hombro, peleador, que influye mucho en los chicos. Esperemos que pronto salgan chicos que se vayan como Paolo, Jefferson, Zambrano, que se fueron jóvenes al extranjero y aprendieron mucho más allá.

- ¿No sientes que los que vienen detrás de Paolo en la selección cargan una mochila pesada?

No comparto ese pensamiento de muchas personas. Para mí es mejor que Paolo deje una mochila grande, porque si yo quiero ser futbolista y competir, pues tengo que superar lo hecho por él y por cualquier seleccionado en otro puesto. Si voy a pensar que Paolo hizo las cosas bien y yo no, estoy perdiendo. Ahora tenemos en la selección un coaching, psicólogos deportivos y toda clase de ayuda, antes no teníamos nada de eso.

- Y ahora que se viene la posible convocatoria de Gianluca Lapadula, ¿crees que va a ser un aporte para la selección?

El que mejor sabe cómo pasaron las cosas, es Ricardo Gareca. Si el entrenador lo considera, hay que apoyarlo. Si no lo llama, por algo será. Si está en los planes, es porque el técnico lo ve necesario y piensa que va a ser útil. Además, no tenemos delanteros de nivel o cerca al menos de Paolo Guerrero. Tenemos a Ruidíaz y a Jefferson que a veces se mete de ‘9’ porque no hay más. Aldair hace las cosas bastante bien, pero ya está grande también. Yo me refiero a chicos de 21, 22 y 23. Está Matías Succar, que ojalá explote y se dé cuenta del potencial que tiene. Pero si ves en Europa, hay jugadores que no pasan los 20 años y ya están jugando la Champions o la Europa League.

- ¿Sientes que marca mucho la diferencia un futbolista que compite en las cinco grandes ligas de Europa como Lapadula?

Definitivamente. Yo veo mucho fútbol europeo, me encanta la Premier y veo jóvenes con un gran nivel de lectura de juego, y eso es por formación. Nosotros podemos mejorar mucho si tenemos el apoyo de la Federación, del Estado y todos los entes, y nos dedicamos a formar. En las escuelas no se dedican a formar, sino a ganar el fin de semana, traer su copita para que el papá esté contento y nada más.

- En esa línea, ¿para ti lo mejor es que los chicos se vayan al extranjero apenas puedan?

Sí, ni hablar. Si tienes la chance de irte, vete. Allá vas a aprender más, diez veces más que aquí. La disciplina deportiva que puedes aprender en el extranjero es distinta, yo te lo aseguro porque he vivido allá, he competido en algunos países y puedo dar fe de que nosotros todavía estamos lejos.

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