Antes del COVID, el aeropuerto internacional Jorge Chávez operaba al doble de su capacidad, con 23,6 millones de pasajeros por año. Estaba, literalmente, desbordado. (Foto: Agencias)
Antes del COVID, el aeropuerto internacional Jorge Chávez operaba al doble de su capacidad, con 23,6 millones de pasajeros por año. Estaba, literalmente, desbordado. (Foto: Agencias)
Carlos Hurtado de Mendoza

En circunstancias normales, escribir sobre un vuelo carguero entre Shanghai y Lima no tendría mayor relevancia, pero vaya que hoy sí importa. Y es que la llegada del avión de con el primer lote de 330 mil pruebas para descarte de (que anunció el Gobierno y está programada para el viernes) es una de las más esperadas de los últimos días en el Perú. Y lo es tanto por los diagnósticos que estas prueban podrán permitir, como por lo que representa para el sector aerocomercial, tan golpeado en semanas recientes.

Los vuelos de carga son, por ahora, los únicos que pueden operar, en Latinoamérica (con pequeñas excepciones, como Brasil) y en varias otras parte del mundo. Así que, en este contexto, son más que valiosos.

¿Qué tanto aporta esta clase de vuelos a las líneas aéreas? ¿Puede ayudarlas a mantener sus finanzas en azul, en medio de esta crisis? La respuesta depende de muchos factores. Para comenzar, depende del tipo de avión que utiliza una aerolínea, explica Carlos Gutiérrez, gerente general de la Asociación de Empresas de Transporte Aéreo Internacional (AETAI). “En el caso de nuestro país, las naves que más se usan son los Airbus 320 y los Boeing. Un Boeing 747 o 767 puede llevar hasta 90 toneladas de carga, al 100% de su capacidad”, precisa. Entonces, ¿los vuelos de carga son relevantes para la facturación de una compañía aérea? “En el Perú, suman al resultado final, pero no son decisivos”, anota el líder gremial.

Aun así, mientras dure la paralización provocada por el estado de emergencia, las aerolíneas locales tratarán de operar vuelos cargueros. Gutiérrez detalla que, usualmente, sus rutas de carga recorren la mayoría de capitales de Sudamérica, partiendo desde Estados Unidos o desde algún ‘hub’ en Europa. Y dentro del país, debemos recordar que ciudades como Iquitos sólo se pueden abastecer por vía aérea, de modo que hay vuelos que están atendiendo esa demanda en estos momentos. Pero el caso es que lo hacen con las restricciones que caracterizan a una cuarentena, vale decir, con los departamentos de aduanas y sanidad agraria al mínimo de su operación, a nivel nacional e internacional.

REDUCCIÓN DE COSTOS

¿Cómo están haciendo las aerolíneas para mantenerse a flote? ¿Pueden mantenerse a flote? En estas circunstancias de paralización total, hay algunos costos operativos que se pueden reducir o eliminar, como el pago de combustible (que no necesitan, mientras no vuelen) o la reducción negociada de sus planillas, a través de vacaciones, licencias sin goce de haber o rebaja temporal de algunos sueldos, apunta Djordje Velickovic, representante comercial del fabricantes de aviones Cessna en nuestro país.

Además, varias de las líneas aéreas que operan localmente (y en Latinoamérica) están negociando con los arrendatarios de sus naves la postergación de los pagos de alquiler que hacen por ellas, y lo mismo con los pagos por el uso de los ‘estacionamientos’ donde ahora están parqueadas sus flotas (en los aeropuertos), así como los pagos por alquiler de sus oficinas, como es el caso de Star Perú, anota su gerente general, Carlos Carmona.

El caso de Star Perú es especialmente singular debido a que, apenas unos días antes de la cuarentena y el ‘cierre’ del espacio aéreo, habían incrementado su flota con dos aviones Dash Q400, que estaban listos para operar a ciudades como Andahuaylas, Huánuco y Anta, pero que se quedaron –por decirlo de alguna manera- en la pista de despegue. Sólo unos meses antes, la aerolínea había renovado su flota con cinco Boeing 737-300. Ahora, todas esas naves ‘descansan’ en el Grupo Aéreo N°8, dentro del aeropuerto Jorge Chávez. “Hemos hablado con los dueños de los aviones, con las aseguradoras, con las agencias de viajes, entre otros proveedores, para suspender los pagos hasta capear el temporal, porque es imposible hacerlos ahora”, refiere Carlos Carmona a Día1.

También unos días antes de declarado el estado de emergencia, otra aerolínea, WAYRA, había iniciado vuelos entre Lima y Moquegua, retomando una ruta comercial que llevaba décadas sin ser operada. Sólo llegó a hacer un vuelo, el inaugural.

PLAN DE SALVATAJE

Frente a ese panorama, AETAI ha presentado al Gobierno un plan de salvataje que permita a las compañías aéreas superar esta crisis (que se ha calificado –internacionalmente- como la peor del sector después de la Segunda Guerra Mundial). Entre las alternativas figuran la reactivación de la Ley de importación temporal de naves y sus repuestos (dada de baja en el 2015), con lo que las aerolíneas podrían recibir (de vuelta), los montos de garantías que habían entregado al sistema bancario por los aviones nuevos que habían incorporado recientemente, y que en promedio se calculan en US$1 millón por cada aeronave, con lo que podrían ‘hacer caja’ hasta que el mercado vuelva a la normalidad.

Otras de las propuestas implican la prórroga o reducción -por tres o seis meses- de las tarifas aeroportuarias que las líneas aéreas pagan a Lima Airport Partners (LAP), el concesionario del Jorge Chávez, y con las que este, a su vez, entrega al Estado casi el 50% de sus ingresos anuales. “De concedernos esta postergación temporal, las tarifas que pagamos a LAP se podrían rebajar a la mitad”, acota Carlos Gutiérrez.

La situación preocupa a la industria, no sólo en el Perú sino a escala global. Ayer, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés), propuso –además de las fórmulas presentadas por AETAI- opciones como los préstamos y bonos corporativos garantizados por los gobiernos y bancos centrales del mundo, como alternativas para mantener volando a las compañías aéreas. “Ningún recorte de costos salvará a las aerolíneas de una crisis de liquidez que es inminente y será severa”, señaló en una videoconferencia transmitida en más de 100 países, el director general y CEO de IATA, Alexandre de Juniac.

Una joven viajera se volvió tendencia la mostrar un truco para no pagar el exceso de equipaje en las aerolíneas. (Foto: Pexels/Referencial)
Una joven viajera se volvió tendencia la mostrar un truco para no pagar el exceso de equipaje en las aerolíneas. (Foto: Pexels/Referencial)

DECLARATORIA DE QUIEBRA

¿Qué sucederá si nada de esto se hace? Gutiérrez, de AETAI, explica que una alternativa sería la declaratoria de quiebra. “Lo estamos considerando. Pasa que la curva de recuperación del mercado será lenta. Y hay que tomar en consideración que el cierre del espacio aéreo no es sólo en el Perú, sino en casi toda la región. En Colombia es por 30 días y, en Chile, por 90 días. Y no sabemos si en Estados Unidos se extenderá también a Sudamérica, como ya han hecho con Europa. Si tomas en cuenta que cuatro de las seis aerolíneas que operan en nuestro país son internacionales, entonces te das cuenta que no podrán volar mucho, sólo a nivel local, en el mejor de los casos”, refiere.

Menudo peso con el que tendrá que lidiar la industria este año. Ciertamente, no todas lograrán superar esta turbulencia. Un informe publicado por JP Morgan el pasado fin de semana permite dar un paneo final a la situación. Desde su perspectiva financiera, y sin plan de rescate, Avianca sólo resistiría tres meses sin volar; LATAM, cuatro meses; Gol, cinco; mientras que Copa, la más sólida de Latinoamérica, 10 meses. Están contra el reloj.


¿Qué es un coronavirus?

Los coronavirus son una amplia familia de virus que pueden llegar a causar infecciones que van desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, que se pueden contagiar de animales a personas (transmisión zoonótica). De acuerdo con estudios, el SRAS-CoV se transmitió de la civeta al ser humano, mientras que el MERS-CoV pasó del dromedario a la gente. El último caso de coronavirus que se conoce es el covid-19.

En resumen, un nuevo coronavirus es una nueva cepa de coronavirus que no se había encontrado antes en el ser humano y debe su nombre al aspecto que presenta, ya que es muy parecido a una corona o un halo.

¿Cómo prevenir la propagación del coronavirus?

Para reducir la probabilidad de contagio existen varias maneras. Las principales son:

  • Lavarse las manos con agua y jabón por 20 segundos y usar alcohol o gel desinfectante.
  • Mantenerse a una distancia mínima de 1 metro de cualquier persona.
  • Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca, debido a que las manos al palpar muchos objetos y superficies pueden recoger el virus.
  • Mantener una buena higiene respiratoria: si tose o estornuda deberá cubrirse la boca y la nariz con el codo doblado o con un pañuelo de papel, que deberá desecharse de inmediato.
  • Permanecer en casa si no se encuentra bien. En caso tenga fiebre, tos y dificultad para respirar, busque atención médica y siga las instrucciones que le de personal de salud.

¿Debo usar mascarilla para protegerme del coronavirus?

Si no tiene síntomas respiratorios característicos del covid-19 (tos) ni debe cuidar de alguien que esté infectado, no es necesario llevar una mascarilla.

La OMS recomienda evitar su uso, debido a que en esta pandemia, estos implementos puede escasear. Ahora, recuerde que si usa uno, este es desechable; es decir, solo se puede utilizar una vez.

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