La educación digital va más allá de instalar tabletas o smartphones.
La educación digital va más allá de instalar tabletas o smartphones.
Carlos Huamán

Luego de algunos meses desde que el Grupo Técnico para la Digital iniciara el diseño de la estrategia para la implementación de Escuelas Digitales (ED), comparto algunas consideraciones (desde el ámbito digital, precisamente), a propósito de nuestra reciente presentación en el evento Virtual Educa Perú 2019.

El modelo del Minedu para las ED como espacios de formación de competencias digitales en los estudiantes considera tres módulos (condiciones tecnológicas, procesos pedagógicos, procesos de gestión), que requieren como insumos a los cuatro componentes del ecosistema digital: conectividad, dispositivos, contenidos y alfabetización.

La conectividad comprende el acceso local y la conexión a Internet, para lo cual la reducción de la brecha urbano - rural exige soluciones complementarias de redes terrestres y satelitales, que se sumen a las obligaciones asumidas por los operadores regionales subsidiados por FITEL, entidad del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC).

Los dispositivos incluyen computadoras y smartphones, además de pizarras, proyectores multimedia y, más adelante, dispositivos de realidad aumentada o lentes de realidad virtual, en todos los cuales es importante gestionar la seguridad física (riesgo de hurto) y la obsolescencia tecnológica. Sobre esto último, el Estado debiera reemplazar la modalidad de compra por un alquiler que incluya (bajo un modelo comercial creativo) mantenimiento, repuestos y renovación, una vez cumplida su vida útil.

Los contenidos comprenden a los materiales y plataformas pedagógicas y de gestión, para lo cual existe un vibrante ecosistema de emprendimiento (start-ups, fuentes de financiamiento, gestores de proyectos), de modo que la tarea consiste en su articulación en forma coherente con el currículo educativo nacional.

Por último, la alfabetización consiste en la progresiva apropiación de los recursos digitales por parte de estudiantes, docentes, autoridades y padres de familia, con quienes la construcción progresiva de cultura digital incluye desde la capacitación en el uso de dichos recursos hasta campañas de difusión y reconocimiento sobre el impacto de las ED en el progreso de sus regiones.

Si bien hasta el momento Minedu ha gestionado todos estos componentes, conectividad y dispositivos, ahora puede compartir este rol con el MTC, de modo que el Minedu pueda abocarse de lleno a contenidos y alfabetización.

Antes que recursos digitales, una futura ED requiere otros servicios básicos (agua, electricidad), y por tanto un enfoque territorial holístico es necesario para el cumplimiento de sus objetivos.