Las banderas peruanas tomaron el Hard Rock Stadium de Miami. (Foto: FPF)
Las banderas peruanas tomaron el Hard Rock Stadium de Miami. (Foto: FPF)
Redacción EC

Jueves 22 de marzo del 2018. Nuestro país sufre una de las peores crisis políticas de su historia, somos portada en los principales diarios del mundo. ¿Qué imagen estamos dando? A nivel interno, por otro lado, el lanzamiento del álbum oficial y el primer partido amistoso de la rumbo a generan un entusiasmo colectivo en la población.

Las oportunidades –como sociedad– que nos ofrece el Mundial son innegables.

Así como los ‘baby boomers’ recuerdan a los Cubillas, Cueto y Uribe; después de 36 años los Tapia, Cueva y Flores podrían convertirse en embajadores de la era ‘millennial’, generando un mayor ‘awareness’ de nuestro país en la audiencia global. El hecho de ser una de las ‘cenicientas’ del torneo –el valor de nuestra selección apenas supera los US$40 millones– nos daría un plus en la percepción general del aficionado, ante una buena actuación de los nuestros.

El Gobierno y Prom-Perú deberán contribuir a la causa. La Casa-Perú que se instalará en Moscú –estuvo antes en las Olimpiadas de Invierno de Seúl y el Festival SXSW en Texas– no solo deberá promover el comercio, turismo gastronómico y atraer inversiones, también deberá ser el espacio donde proyectaremos nuestra imagen como país.

Sin embargo, el rol estelar lo tendrán los más de 20.000 aficionados peruanos que viajarán a Rusia (75% desde el extranjero). Su comportamiento dentro y fuera de los estadios nos representará a todos.

El mundo entero conoce de la alegría de los brasileños, la pasión de los argentinos, el nacionalismo de los mexicanos. Recientemente, los europeos han sido testigos de la comunión entre la afición vikinga y su selección de Islandia, país de poco más de 300.000 habitantes, que hace su debut en citas mundialistas. El peruano es hospitalario, creativo, solidario. Esperemos que nuestros muchachos y nuestra afición proyecten los atributos de la Marca Perú.