Jorge Melero ha liderado la asimilación de Inversiones La Rioja a Intursa. Señala que con la adquisición han evolucionado en segmentos como el de lujo.  El hotel Westin es uno de sus hoteles emblemáticos. (Foto: El Comercio)
Jorge Melero ha liderado la asimilación de Inversiones La Rioja a Intursa. Señala que con la adquisición han evolucionado en segmentos como el de lujo. El hotel Westin es uno de sus hoteles emblemáticos. (Foto: El Comercio)
Claudia Inga Martínez

Periodista

claudia.inga@comercio.com.pe

Un año ha pasado desde que Inversiones Nacionales de Turismo (Intursa) –brazo hotelero del grupo Breca– compró Inversiones La Rioja, socia inmobiliaria de la cadena Marriott en el Perú. En la recta final de la integración, ha decidido desprenderse de su tradicional marca Hotel Libertador. En exclusiva con Día1, Jorge Melero, CEO de Intursa, detalla este proceso, cómo el cambio estratégico obligará a que tengan una nueva marca paraguas como compañía y la llegada de las dos nuevas marcas de Marriott: Aloft y AC Hotels.

Ha pasado un año tras la adquisición de Inversiones La Rioja, ¿cómo ha sido el proceso de integración?
La integración ha sido exitosa. Hemos aprendido a trabajar juntos, creando sinergias comerciales importantes y también en áreas como ‘equipement’ y generación de valor. Es un momento crucial para las marcas de Marriott, porque estamos integrando toda su plataforma de distribución con la que pertenecía a Starwood Legacy. Toda el proceso terminará el 11 de diciembre.

¿Como resultado de este proceso también decidieron desprenderse de su marca Libertador? La semana pasada vendieron el hotel de Trujillo y antes el de Arequipa.
A través de una decisión estratégica, pensamos que desprendernos de los activos de Libertador (su marca propia de hoteles y también la marca paraguas de la empresa) era una buena idea para enfocarnos en las marcas internacionales. En este crecimiento estaban también las aperturas de Aloft y AC Hotels, por lo que en esta hoja de ruta cambia la tipología de hoteles (upscale y upper upscale).

¿Libertador, como su marca propia, podía distraerlos de esa hoja de ruta?
Yo lo llamaría foco. Libertador es una marca que tiene 43 años de historia. En la última década, la transformación de Intursa ha sido importante: nosotros partimos de 498 habitaciones con Libertador y hoy tenemos 338, mientras son 1500 habitaciones con las marcas internacionales. Por tanto, el peso de la marca dentro del portafolio se ha ido reduciendo. Desde el punto de vista estratégico, va a diluirse en las marcas internacionales, que es donde queremos crecer. Una vez que nos desprendamos de todos los activos de Libertador, una nueva marca paraguas estará presente en la compañía.

¿Por qué no mantener el nombre Libertador como marca paraguas? ¿Esto responde a la venta de sus activos hoteleros?
Sí, es una de las razones principales. Los hoteles con apellido Libertador ya no van a estar así en el portafolio por la venta. Para nosotros es necesario mandar un mensaje de que la transformación de nuestra compañía también va a generar un cambio de marca paraguas, que aglutinará todos estos cambios.

¿Cuál sería la nueva marca que reemplace a Libertador?
Todavía no lo hemos definido, pero será más pronto que tarde.

¿Esta nueva marca paraguas, en algún momento, tendrá hoteles?
No, se va a mantener como tal.

¿Cuáles son los siguientes pasos con la venta de los hoteles Libertador?
Nos quedaría por vender los activos de Puno y Lima, que con una oferta razonable se dará la venta.

¿Sería al mismo comprador (Costa del Sol) que adquirió en Arequipa y Trujillo?
No, estamos viendo otras propuestas. Todavía estamos en proceso de venta, hasta entonces es importante tener confidencialidad.

¿Tienen un plazo para desprenderse de los activos?
No, no hay fecha tope. Al final, como cualquier transacción, el vendedor tiene cierta ansiedad por vender. Por nuestro lado, nosotros no vemos solo la parte monetaria y comercial, pensamos en que los activos y los colaboradores deben tener una proyección importante a la hora de esta transacción.

¿Qué requisitos ponderan para elegir al futuro comprador?
Hay dos pilares fundamentales para nosotros: reputación y la capacidad de brindar credibilidad a nuestros colaboradores.

En breve inaugurarán el primer hotel de la marca Aloft, ¿cómo aporta al portafolio de Marriott en el país? ¿a qué público apunta?
Estudiamos profundamente qué marcas permiten estilos de vida, que son el futuro de la hotelería. La marca Aloft es un upscale ‘lifestyle’ de cuatro estrellas, que apunta al viajero del siglo XXI, con un diseño vanguardista y tecnología de punta. En principio elegimos dos ubicaciones para Aloft en Miraflores, pero luego decidimos incorporar también un hotel de la marca AC Hotels.

¿Cuánto invirtieron en el nuevo hotel?
Hemos invertido US$26 millones en el desarrollo de este primer hotel de la marca, que tendrá 164 habitaciones. El jueves pasado inició marcha blanca y abrirá sus puertas oficialmente el 16 de este mes.

¿Por qué optaron por incorporar AC Hotels en lugar del segundo Aloft?
Consideramos que la diversificación de nuestros hoteles, además de reducir los riesgos, da una oportunidad de elección más amplia a los huéspedes. AC Hotels también es una marca ‘lifestyle’, orientada a las experiencias. La ubicación en la que está es clave: al lado de Larcomar. Abrirá al final del tercer trimestre del 2019.

Hace unos meses, Marriott International adelantó su ‘pipeline’ para los próximos tres años. ¿Cuáles de estos proyectos son atractivos para Intursa?
Marriott tiene su propio foco y desarrollo, nosotros como ‘partner’ desarrollamos las marcas que creemos convenientes, complementamos sus necesidades de desarrollo, pero no necesariamente tenemos las mismas marcas en el portafolio. Por lo pronto, vamos a incluir a Aloft y AC Hotels, con las cuales tendremos seis de las 30 marcas globales de Marriott. La idea es tener las más atractivas. No todas son exportables al Perú.

Para el próximo año, ¿podrían incorporar otra marca de Marriott?
Nuestro foco está en la apertura de los hoteles que tenemos en camino, entrarán 314 habitaciones a Lima y será importante consolidarlas.

¿Veremos un nuevo Aloft en otro distrito o en el interior del país?
Es una marca muy escalable, una de las que tiene más crecimiento para Marriott, con 125 hoteles en el mundo. Pero hoy estamos con la mente en consolidar la gestión y demanda de la marca.

Cuando adquirieron Inversiones La Rioja, también obtuvieron dos terrenos en Lima, ¿han definido proyectos con ellos?
Así es, además de los contratos operativos, venían dos terrenos (San Isidro y Surco). Vamos a quedarnos con ambos, porque pensamos desarrollarlos más adelante.

El año pasado mencionó que existía riesgo de sobreoferta hotelera en Lima, ¿continúa esa sensación en el sector?
Sin los catalizadores de demanda, la oferta en Lima hoy -y de acá a unos años- va a generar un grado de sobreoferta en el corto o mediano plazo. La ampliación del aeropuerto y el destrabe del Centro de Convenciones serán dos infraestructuras que pueden elevar la demanda en Lima, pero si no avanzan, la demanda se hará plana.

Este 2018 ha sido duro para varios sectores, ¿también lo fue para la hotelería?
Creo que el sector ha evolucionado frente al 2017. Hay que contemplar que el año pasado tuvimos el fenómeno de El Niño costero, que golpeó mucho. En el 2018, el primer semestre fue bueno, el tercer trimestre no tanto, pero se está recuperando. No obstante, también se percibe cierta prudencia a la hora de tomar decisiones empresariales por el ruido político.

Por el lado de Intursa, ¿cómo proyectan cerrar el año, tras culminar el proceso de integración con La Rioja?
Estamos creciendo en todos los principales ‘drivers’ del negocio: ocupación, mantenemos precio, reputación y calidad. Desde el punto de vista financiero, con la capacidad de integración con La Rioja, duplicaremos EBITDA este año. Como en toda integración, el primer año es capital para dimensionar las sinergias que existen y evaluar nuevas.

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