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Sacyr: Si la tramitación se dividiera entre 10, el crecimiento del Perú sería exponencial

La constructora española Sacyr asegura que participará en varias concesiones. El aeropuerto de Chinchero y la Línea 3 del Metro de Lima figuran en su radar

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Manuel Manrique, presidente y Consejero Delegado de Sacyr (Foto: Rolly Reyna/El Comercio)

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La española Sacyr confía en lograr que el Perú se convierta en su principal mercado dentro de la región de Latinoamérica. Su presidente, Manuel Manrique, detalla a Día1 los pasos que darán para consolidarse entre las empresas de infraestructura más importantes de nuestro país.

Después de que en el 2013 se hicieran de su primer proyecto en el Perú, ¿cuál es el balance de sus cuatro primeros años aquí?
Nosotros llegamos en el 2011, pero en el 2013 obtuvimos nuestro primer contrato. El balance es muy positivo porque tenemos contratos en casi todas nuestras áreas de actividad (concesiones, construcción e industrial). Tenemos el Tramo 2 de la Longitudinal de la Sierra y dos centrales hidroeléctricas, además de los trabajos para La Pampilla y Nuevo Mundo.

¿Crecieron como esperaban?
La introducción o la etapa de aprendizaje en un país toma uno o dos años. Aquí fueron dos. Los éxitos iniciales fueron rápidos, pero con pena vemos cierta paralización en la ejecución de infraestructuras y, desgraciadamente, en los últimos años hubo pocos contratos para competir y, por eso, consideramos que las iniciativas privadas (IP) serán un factor clave.

¿Cuántas IP han presentado?
Hoy tenemos cinco en proceso regular, y antes de que finalice el año presentaremos otras cuatro o cinco. Todas son de infraestructura, agua y gestión integral de servicios.

¿De cuánta inversión hablamos?
Entre US$200 millones y US$400 millones, pero cuatro son autofinanciadas y una [servicio de agua] es cofinanciada.

¿Cuándo estarían en marcha esas IP?
Me gustaría que eso se lo preguntaran a las autoridades porque la tramitación es el gran reto del Perú.

En el caso de las dos hidroeléctricas, estas habían quedado en suspenso por algunas desavenencias, ¿cómo han avanzado?
Estamos a un 85%. Hubo una serie de inconvenientes, pero se actuó con rapidez y estamos muy cercanos a la solución.

¿En dos meses retomarían su marcha?
Los tiempos aquí son diferentes y los meses son más largos, pero estamos muy cerca.

Más allá de la paralización o ralentización de proyectos, ¿qué ha sido lo más difícil para Sacyr en estos años?
En el Perú nos sentimos muy cómodos, es un país muy cercano y de cultura parecida. Lo más difícil es la ralentización en los procesos administrativos. Ese es el gran reto de Perú.

¿Los procesos son muy largos?
Sí, y ya hicimos sugerencias a la actual administración para ver si logramos empujar y agilizar esos procesos administrativos.

Desde su experiencia, ¿qué nos falta para pisar el acelerador en ese sentido?
Nos falta el cómo hacerlo. Lo sucedido con esa compañía extranjera [Odebrecht] ha hecho que todo sea más lento y que haya menos confianza en el sector administrativo para llevar los procesos con normalidad. Eso ha acentuado la ralentización.

¿Qué hacer?
Me atrevo a sugerir un gran pacto nacional entre todas las fuerzas políticas para impulsar, como prioridad número uno, la aceleración administrativa de los proyectos y las IP.

Más allá de Odebrecht, la corrupción ha sido determinante para paralizar algunos proyectos, ¿cuál es la principal lección aprendida para una empresa privada?
La lección es única. Las cosas en la vida, no solo en los negocios o en los contratos públicos, deben hacerse con seriedad.

Muchos coinciden en que el caso Odebrecht abre una ventana de oportunidades para las grandes constructoras españolas. ¿Comparte esa opinión?
Pienso que es verdad, pero no por Odebrecht sino porque aquí hay proyectos para todos, pero la tramitación es lo que nos frena, es triste decirlo, pero es así. No me gusta que haya pasado esto. Es mucho peor el daño que le hace al sector, al sistema y a todos los que estamos en esta actividad, que los posibles beneficios de que haya uno o dos competidores.

Es una oportunidad, al fin y al cabo. ¿Cuál es el objetivo desde su matriz con el Perú?
Es uno de nuestros países estratégicos. Estamos muy contentos y queremos seguir aquí.

¿Cuánto representa el Perú en la facturación total de Sacyr?
Actualmente puede ser un 5%, pero si todo se desarrollara como se debe, tenemos el objetivo de que sea el 10% o un poco más.

¿Cuánto factura Sacyr en el Perú?
Entre US$100 millones y US$200 millones anuales.

¿Hacia dónde apuntan?
Queremos llegar a entre US$200 millones y US$300 millones, pero es muy variable porque dependerá del sector o de los proyectos.

¿Pensar en los US$1.000 millones para sus diez primeros años en el Perú es factible?
Puede ser si vamos un poquito más rápido con el problema de la tramitología.

Con ese 10% de la facturación global de Sacyr, ¿el Perú sería su operación más importante en la región?
Actualmente hay dos países por delante: Chile y Colombia. Pero el Perú es igual de estratégico y por eso creo que se necesita un pacto político para agilizar los proyectos. En cinco o 10 años, el Perú será el país número uno de la región para Sacyr.

De sus tres áreas de desarrollo en nuestro país (construcción, concesiones e industrial), ¿cuál apuntala la facturación?
Hoy es la industrial, pero lo lógico es que sea la concesión y construcción.

¿Qué proyectos tienen en la mira?
Estamos pendientes del tramo 4 de la Longitudinal de la Sierra, que saldría a finales de año, tenemos ilusión en las IP y en la línea 3 del metro de Lima, pero también estamos mirando los Panamericanos, que es un hito importantísimo para el país.

Para el tramo 4 y la línea 3, ¿irán solos?
Haremos algún acuerdo con alguna empresa.

¿Les preocupa la posible sanción a las socias de Odebrecht, que son precisamente las constructoras más grandes del país?
No estamos haciendo acuerdos con ellas.

¿Lo sucedido con Odebrecht ha sido fundamental para que decidan no asociarse con las empresas que han sido acusadas de pertenecer a un presunto “club de las constructoras”?
Aquí es muy complicado asociarse con las empresas de infraestructura más importantes. Por diversas circunstancias no nos hemos asociado antes y ahora tampoco lo vamos a hacer.

¿Los aeropuertos no están en su radar? ¿Tentarán suerte en Chinchero?
Claro que sí, ya tenemos un socio para presentarnos a Chinchero y experiencia tenemos, porque hemos construido la T4 de Madrid.

¿Se trata de un socio local o de afuera?
No puedo decirlo porque aún no está cerrado.

El interés que tienen por las IP, ¿podría replicarse en obras por impuestos (OxI)?
Es difícil, estamos detrás pero nos está costando trabajo porque es un sector muy atomizado y con obras muy pequeñitas.

Si todo marcha como esperan, ¿cómo ve al Perú en el futuro?
Saliéndose del mapa, si la tramitación se dividiera en 10, el crecimiento del Perú sería exponencial, porque tiene de todo para crecer.

¿Van a participar del programa de reconstrucción con cambios?
Sí. Hemos hecho un estudio del río Rímac y de lo que habría que hacer en caso El Niño se repita el próximo año.

Los problemas que tuvieron hace poco en el accionariado de su matriz, ¿podrían afectar sus planes en el Perú o ya quedó totalmente zanjado?
Hace un mes y medio se solucionó, no hubo nada, solo fue un ruido que no prosperó. Para nada afectaría nuestros planes en el Perú.

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