La creación de zonas económicas especiales busca atraer inversión directa, nacional o extranjera, mediante los beneficios que una empresa podría obtener si se instala en dicha área. Se espera que la mayor inversión, orientada a la producción de bienes de exportación, mejore la balanza comercial y promueva la creación de puestos de trabajo de mayor calidad. Los instrumentos de política que usualmente se emplean para promover la inversión en estas zonas especiales incluyen beneficios tributarios, incentivos para la inversión, regulaciones laborales más flexibles, entre otros.