¿Cómo evitar que clonen, roben tu tarjeta de crédito o débito?
¿Cómo evitar que clonen, roben tu tarjeta de crédito o débito?
Redacción EC

 

María se levantó con una gripe de aquellas y no salió de su casa en tres días. No usó su para absolutamente nada. Sin embargo en la tarde del tercer día le llegó un correo electrónico de su banco informándole que su tarjeta había sido bloqueada porque habían encontrado un retiro sospechoso: el máximo permitido por el cajero. Eso sucedió porque su tarjeta había sido clonada días previos sin que ella lo notara -seguía con su tarjeta en la cartera- y hasta habían robado su contraseña secreta.

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El nivel de dinero robado por esta modalidad no está precisado por centavos, pero se sabe que existen varias decenas de miles de dólares que mensualmente son sustraídos en diferentes bancos tanto en como de débito gracias a delincuentes que actúan en silencio y muchas veces valiéndose de la ingeniería social (cadenas reenviadas por redes sociales que en realidad instalan software espía que copian todos los datos que digitamos en la computadora).

¿Qué podemos hacer para estar a salvo? Lo primero, además de tener un buen antivirus tanto en la PC como en el celular, es contratar con un seguro contra robos, esos que nos ofrecen las impulsadoras de créditos tanto en las sucursales de los bancos como en las tiendas por departamento en donde se usan tarjetas de crédito. Eso permitirá que, como a María, te devuelvan el integro del dinero robado en máximo un mes. Además es importante tomar en cuenta estas recomendaciones:

CLONACIÓN
Según aconseja el , lo más importante es no perder de vista la tarjeta y cuando te la devuelvan, verificar que es la tuya. Muchas personas acostumbran ponerle algún sticker delante o algún visto bueno en la parte trasera que rápidamente te permita reconocerla.

No está demás recordar que debemos olvidar la cortesía que nos hace disimular la desconfianza: hay que tapar o cubrir el teclado cuando digitamos la clave y mirar al costado si no hay nadie mirando lo que hacemos.

BCP también nos recuerda un detalle elemental: no compartir la clave secreta con otras personas ni con la hermana ni con una señorita que se haga pasar como encargada del banco por teléfono. Además, aunque parezca obvio, es vital que con cierta frecuencia cambiemos de clave.

Cuando hagamos transacciones en línea es vital ingresar directamente a la página web del banco y no a enlaces fraudulentos que nos envíen al correo (no se debe dar un clic a un enlace sino digitar la dirección que ya conocemos). Además, recuerdan compañías como McAffe, es importante tener instalado un programa y antispam, el cual debe estar activo tanto en la PC como en el celular y la tableta, porque en cualquiera de esos medios puede instalarse un software espía si ingresamos a una página de dudosa procedencia o instalamos una aplicación fraudulenta. Y no ser confiados, porque esas cadenas con mensajes súper sugestivos y emotivos que recibimos son muchas veces estrategias de algún malicioso interesado en robar nuestros datos para luego mandar a elaborar una tarjeta igual a la nuestra y comprar en línea con nuestro crédito.

CAMBIAZO
Existen delincuentes avezados que no tienen pudor alguno en raptarnos en un taxi y obligarnos a bajar ante un cajero, digitar la clave secreta y extraer todo el dinero del débito o crédito disponible. Pero eso no ocurre en la mayoría de los casos. Lo usual en este tipo de delitos es actuar "fingiendo" ser una persona amable que ayuda al próximo. En ese sentido los bancos nos recuerda que nunca debemos aceptar ayuda o sugerencias de extraños que parecen bien intencionados cuando se está en el cajero automático.

Lo más recomendable, afirman los expertos, es no dejar que las personas mayores vayan solas al cajero a cobrar su sueldo para evitar que terceros se quieran ofrecer a "ayudarlos" y una vez en ello nos cambien nuestra tarjeta por una falsa. Además, una vez que están en el banco, es preferible elegir una cabina independiente o cerrada en donde uno pueda estar a solas y si no es así asegurarse de que quien espera en la cola detrás esté a una buena distancia, suficiente como para no poder tener acceso a lo que uno digita.

Cuando se va a consumir en un restaurante o tienda es importante no entregar la tarjeta para que se la lleven lejos de nuestra vista a cargar la compra. Lo ideal es pedir un POS inalámbrico a la mesa para no despegarse de la tarjeta. Y si no tienen uno al alcance entonces es preferible pararse e ir hasta la caja, pero no dejar que los mozos o quienes atiendan se paseen por todo el restaurante con nuestra tarjeta.

Por último los expertos en seguridad recomiendan no dejar de revisar los saldos de las cuentas con frecuencias para evitar que exista un "robo hormiga" (frecuentes salidas de pequeños montos de dinero que no hemos hecho nosotros) o que se esté extrayendo dinero o consumiendo en compras al crédito sin que nosotros nos demos cuenta. Estar alertas es imprescindible para detectar a tiempo que nuestra tarjeta nos fue sustraída y alguien más está usando en contra de nuestra voluntad, como le sucedió a María.