Los envíos del subsector agropecuario-agroindustrial representaron el 88.6% de los envíos. (Foto: GEC)
Los envíos del subsector agropecuario-agroindustrial representaron el 88.6% de los envíos. (Foto: GEC)
Juan Carlos Odar Zagaceta

Según la información adelantada por el INEI, el Imeco estima que la economía creció alrededor de 4,3% en diciembre, con lo que la expansión del año habría sido 3,9%. Para llegar a 4%, el crecimiento de diciembre debería ser de al menos 5,04% (aunque es usual que las series estadísticas se revisen al cierre de cada año).

Puede sonar algo extraño que a pesar de que la pesca haya crecido más de 200% –y de que esa tasa haya favorecido a la producción manufacturera–, la producción total haya crecido menos que el mes previo. Sin embargo, se trató sobre todo de un rebote a partir de la muy baja base de cierre del 2017, contrarrestado en parte por el menor dinamismo de la construcción y la caída de la minería por tercer mes consecutivo. Además, el sector agropecuario se comparó contra un alza de 12,1% en diciembre del 2017.

De hecho, minería es el único sector que se contrajo en el 2018, con una caída de 1,3%. Por el contrario, en el año, los sectores que lideraron el crecimiento fueron pesca (39,7%), agropecuario (6,7%) y manufactura (6%).

Si bien el crecimiento resultó guiado por los sectores primarios, cabe destacar la dinámica de los no primarios. Así, construcción habría logrado su mayor expansión en cinco años (alrededor de 5%), mientras que servicios (4,4%) y comercio (2,6%) habrían alcanzado su crecimiento más alto en tres años.