El crecimiento de la inversión pública en el 2023 contrasta con la usual caída durante los primeros años de gestión de los nuevos gobiernos subnacionales, lo cual es meritorio. Sin embargo, la recuperación de la inversión pública hacia el 2024 enfrenta una serie de riesgos asociados en buena parte al menor espacio fiscal. En ese contexto, es tarea de las autoridades salvaguardar las fortalezas macroeconómicas del país sin restar recursos hacia inversiones que aseguren la reactivación económica y el bienestar de la ciudadanía.

Radiografía del 2023

La inversión pública registró un crecimiento real de 3,1% en el 2023, presentando dos tendencias claras a lo largo del año, según los datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). En el primer semestre, aumentó 7,1%, impulsada por el crecimiento de la inversión del gobierno nacional (+29,7%) y los gobiernos regionales (+5,1%), y a pesar de la caída de los gobiernos locales (-13,7%). Durante la segunda mitad del año, la inversión pública acumuló cinco meses consecutivos de caída, registrando una contracción de 7,9% entre julio y noviembre. En dicho período, el dinamismo inicial de la inversión del gobierno nacional se moderó a una expansión de 5,7%, mientras que los gobiernos subnacionales acumularon una caída de 15,6%. Este bajo desempeño se explica en parte por la subejecución de los recursos para inversión adicionales destinados a la reactivación económica y hacer frente a los fenómenos climáticos; los gobiernos subnacionales registraron un avance de menos del 50% de estos fondos. En diciembre, la inversión pública repuntó a un incremento de 25%, por la mayor inversión de gobiernos regionales y el gobierno nacional. Este resultado fue clave para elevar el desempeño de la inversión pública en el 2023.

Así, la inversión pública del gobierno nacional en el 2023 creció 19,6%, en contraste con la caída de 5,1% del año anterior, en términos reales. El crecimiento de la inversión del gobierno nacional corresponde principalmente al aumento en las funciones defensa, orden público y educación. La función defensa contribuyó con casi la mitad (9,7 puntos porcentuales) del crecimiento de la inversión del gobierno nacional, con un monto ejecutado de S/2.175 millones, principalmente destinado a fortalecer las capacidades operativas de la Marina de Guerra. En contraste, salud y transporte presentaron una disminución de 3,6% y 16,4%.

Acompañamiento subnacional

El crecimiento de la inversión pública en el 2023 contrasta con la tendencia de caída durante los primeros años de gestión de los nuevos gobiernos subnacionales. Anteriormente, el proceso de aprendizaje y adaptación de las autoridades entrantes se reflejó en caídas de la inversión pública de entre 2,7% y 9,1%. No obstante, en el 2023 los gobiernos regionales alcanzaron un crecimiento del 13,5%, a diferencia de la caída promedio de 7,5% en períodos similares previos. Aunque los gobiernos locales experimentaron una reducción del 15,3%, también mostraron una mejora frente al descenso promedio de 21% de períodos similares. En esa línea, si bien los gobiernos locales presentan tasas de crecimiento negativas en 22 de las 25 regiones del país, destaca el desempeño en Amazonas (18%) y Cusco (13%) y, en menor medida, Moquegua (3%).

Así, el mejor desempeño de la inversión pública frente a otros primeros años de gestión subnacional estaría asociado a las medidas adoptadas del MEF desde el comienzo del 2023 para facilitar la transición e impulsar las inversiones de las nuevas autoridades, asegurando la continuidad en la ejecución de las inversiones. De acuerdo con información proveniente del SIAF, el Banco de Inversiones y del Sistema Electrónico de Contrataciones del Estado, las intervenciones del Ejecutivo brindaron, entre otros aspectos, acompañamiento y seguimiento especializado a más de 2.000 proyectos de inversión con riesgos operativos, contractuales y de gestión, entre moderados y altos, lo cual facilitó la ejecución de alrededor de S/4.658 millones, concentrados principalmente en gobiernos regionales.

Perspectivas

Para el 2024, se espera que la inversión pública se recupere por la ejecución de proyectos a cargo de los gobiernos subnacionales, que entrarán en su segundo año de gestión en una etapa más consolidada de su curva de aprendizaje. Esta dinámica ha sido recurrente a lo largo de las últimas dos décadas, en los que el IPE calcula que en cada segundo año de administración el gasto de inversiones a cargo de gobiernos regionales y locales crece en promedio alrededor de 15%. No obstante, debido a que el 2023 no fue un año tan negativo, en el 2024 el rebote sería más moderado.

Adicionalmente, la recuperación de la inversión pública enfrenta una serie de riesgos asociados en buena parte al menor espacio fiscal. En efecto, los ingresos públicos han acumulado en el 2023 una de sus mayores caídas de los últimos 30 años, sin considerar la pandemia. Con excepción de lo ocurrido entre el 2009 y 2010, la caída de la recaudación en episodios previos ha traído consigo menores niveles de inversión pública como porcentaje del PBI. Una situación similar podría registrarse en el 2024 sin medidas que aseguren la sostenibilidad de los ingresos fiscales durante el año.

En este contexto de consolidación fiscal, resulta prioritario que las fortalezas macroeconómicas del país sean preservadas por el Ejecutivo y el Legislativo, sin restar recursos hacia inversiones que aseguren la reactivación económica y que son fundamentales para cerrar las brechas de servicios básicos que aún padecen millones de peruanos.

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