Imarpe recomendó mantener suspendida la pesca de anchoveta
Imarpe recomendó mantener suspendida la pesca de anchoveta
Gonzalo Carranza

Una diferencia de 0,3 puntos porcentuales es la que existe entre el estimado de crecimiento del para el 2017 del y el del , ahora que se conocen las revisiones más recientes de sus dos documentos de proyecciones: el Marco Macroeconómico Multianual 2017-2019, revisado a finales de agosto, y el Reporte de Inflación presentado el viernes pasado, respectivamente. 


La cartera liderada por Alfredo Thorne espera un alza de la producción nacional de 4,8%, mientras que la autoridad monetaria presidida por Julio Velarde apunta a un 4,5%. 

¿Qué importancia tienen tres décimas? En dinero, equivalen a poco más de S/2.200 millones. Pero más allá de eso, la pequeña discrepancia muestra tres cosas: un BCR que baja proyecciones mientras el MEF las sube, diferencias más grandes escondidas dentro del promedio y dos entidades que nuevamente se muestran más optimistas que el resto del mercado. 

Optimismo
Empecemos por el último punto: según los sondeos que realiza el BCR, el consenso de analistas económicos es más cauto que las dos instituciones responsables de la política económica del país, pues espera un alza de 4,2% y no ha movido esa expectativa a pesar del aumento en la confianza empresarial y del consumidor tras la elección del nuevo gobierno. 

Entre el empresariado sí se ha dado un pequeño ajuste de proyecciones hacia arriba, pero también más cauto que en los jirones Junín y Miró Quesada: el sistema financiero espera un crecimiento económico de 4,2% y las empresas financieras estiman un 4,1%; en junio, ambos segmentos esperaban un 4%. 

Para Jorge González Izquierdo, economista de la Universidad del Pacífico, obtener las tasas de crecimiento que esperan las autoridades requiere una ‘performance’ de la inversión y el consumo superior al que se espera. 

Javier Gutiérrez, asociado senior de Estrategia de Inversión de Credicorp Capital, sostiene que ello debería basarse, sobre todo, en la dinámica de la demanda interna, con mayores impulsos de la manufactura no primaria –revirtiendo su caída del 2016– y de la construcción. 

Brechas
El segundo elemento para tomar en cuenta es que tres décimas de diferencia en un promedio pueden esconder diferencias significativas en los componentes de este. El ejemplo más llamativo es la proyección de crecimiento del sector pesca: una discrepancia de 27 puntos porcentuales. 

“Parte del 4,8% de crecimiento que espera el MEF se basa en un alza de 50% de la pesca. Nosotros lo tenemos aproximadamente en 30%”, explica Francisco Grippa, economista principal de BBVA Research, cuya proyección es más cercana a la del BCR. 

El efecto de las diferentes expectativas sobre la pesca podría explicar también la proyección más optimista del MEF en la manufactura de recursos primarios. 

Pero no solo importan las brechas de gran magnitud: el MEF espera un crecimiento 0,9 puntos porcentuales mayor que el BCR en el sector servicios. Suena a poco, pero dado que este rubro representa el 37,1% del PBI, cada décima cuenta. 

Por otro lado, a favor de Thorne y su equipo podría jugar un repunte global que mejore las exportaciones. “Este es un factor que el BCR no está observando”, señala Armando Vidal, gerente de Inversiones en Renta Fija de AFP Integra. 

Contramano
Ante las diferencias entre las proyecciones oficiales y las privadas, importa la trayectoria de las revisiones de las últimas semanas: el BCR corrige hacia abajo, el MEF lo hace hacia arriba. 

¿Deja Velarde en ‘posición adelantada’ a Thorne? Las cifras dan un mensaje, pero el presidente del BCR se cuidó de enviar palabras conciliadoras el viernes pasado durante la presentación del Reporte de Inflación. “El conjunto de medidas planteadas por el gobierno aún no se conoce a plenitud. Si hay un cambio de ánimo abrupto, el crecimiento podría ser mayor. Recién en diciembre tendremos un panorama más claro para el 2017 y el 2018”, afirmó.