Abraham Taipe Ballena

Doroteo Cañallaupa es un hombre que estuvo a punto de perderlo todo. Dice que esta mañana le avisaron que había un incendio por su casa y no dudó en dejar su trabajo de lustrabotas para darse una vuelta por allí.

Cañallaupa, quien alquilaba un cuarto en un edificio del jirón Puno, vio cómo un incendio arrasaba precisamente ese lugar. Entonces decidió ingresar a salvar lo que pudiese: ropas, bienes, documentos y sobre todo . Pero no pudo concretar ese anhelo.

Frente a cámaras, el joven lustrabotas enseñó a todo el mundo unos billetes maltratados por la tragedia y que creyó que no servirían más, pero pronto le informaron que podía ir al BCR para cambiar los mismos por otros nuevos . Aún así, hubo una cantidad que no recuperará (cerca de S/10.000). 

EL PELIGRO DEL AHORRO EN CASA

Callañaupa pertenece a ese 26% de peruanos que guarda el dinero en casa y que por ende se expone a este tipo de tragedias y otras más (hurtos). 

Según un estudio de la Corporación Andina de Fomento (CAF), otro 9% ahorra a través de juntas, 7% en cuentas de ahorro en el sistema financiero, un 5% en cuentas a plazo filo y un 5% en compra de bienes. El resto, un 45% de peruanos, no ahorra.

Callañaupa dijo a los medios de comunicación que ese dinero lo guardaba para invertir en un negocio y que por eso no lo tocaba. ¿Pero qué hubiese pasado si lo llevaba al sistema financiero?

De acuerdo al portal Comparabien, si el lustrabotas habría llevado unos S/24.000 a una entidad del sistema financiero y optado por un depósito a plazo fijo por 360 días, habría podido obtener una ganancia de hasta S/1680.

(Foto: Archivo El Comercio)

Lamentablemente, su desconocimiento en el sistema financiero lo llevó a no tomar esta decisión. Y no es el único. Otro mito que existe entre los peruanos es sobre qué sucedería si el banco, caja municipal, financiera o caja rural donde guarda su dinero quiebra.

Pues desde 1991 existe el Fondo de Seguro de Depósito (FDS), -- que salvaguarda el dinero guardado en cuentas a plazo, cuentas de ahorro, CTS, entre otros, hasta por un monto de S/96 246.

Tal vez el caso de Callañaupa permita a otros peruanos tomar las medidas correspondientes para no perder de un solo golpe años de trabajo.

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