Es normal que los niños lloren ya que no pueden comunicarse de otra manera. Pero, si termina siendo excesivo, es mejor llevarlo con su pediatra.
Es normal que los niños lloren ya que no pueden comunicarse de otra manera. Pero, si termina siendo excesivo, es mejor llevarlo con su pediatra.
Por Redacción EC

Durante los primeros tres años, la única manera que tienen los bebés y niños para comunicarse con los padres o cuidadores es a través del llanto. Lloran cuando tienen hambre, sienten miedo o enojo.  Por eso, muchas veces es difícil interpretar la necesidad que puede presentar y la reacción que se puede tomar ante ello.