Científicos en el Perú: ¿Cuán difícil es ser uno?
Redacción EC

Tiene 38 años, pero ha dedicado los últimos 15 a la investigación, la ciencia e innovación. Ese esfuerzo ha permitido a Marino Morikawa Sakura, natural de Huaral pero de ascendencia japonesa, obtener el grado de doctor, ser magíster en ciencias, dar cátedra en la universidad japonesa de Tsukuba y ser investigador científico de la Alianza de Investigación de África del Norte. 

En todo ese tiempo se ha especializado en la recuperación de hábitats naturales e incluso desarrolló un sistema denominado NANO+ para descontaminar o recuperar humedales, lo que ya consiguió con El Cascajo, en Chancay. Y mientras que para aplicarlo en 10 humedales de Japón o África del Norte contó con financiamiento de los gobiernos o instituciones privadas, aquí otra fue la realidad: “El NANO+ solamente lo he implementado en El Cascajo por un tema económico. Aquí en Perú, está saliendo todo de mi bolsillo”.

Encontrar financiamiento es el principal problema para desarrollar ciencia, investigación y tecnología en el Perú. “La investigación es costosa, los equipos son costosos, los reactivos son costosos, todo es costoso […] Hasta he tenido, en oportunidades, que ir a retirar cosas de la aduana”, comenta Abraham Vaisverg, de 68 años,  quien actualmente investiga nuevos agentes terapéuticos para enfermedades mentales, medicamentos más beneficiosos y con menos efectos secundarios. Para esto, cuenta con apoyo económico de dos entidades médicas, pero de Estados Unidos.

Similar experiencia ha tenido Mirko Zimic Peralta, creador de un sistema de telediagnóstico de tuberculosis. “Empecemos diciendo que las carreras científicas, no son lucrativas. De modo que, quien decide hacer ciencia, lo hace por una fuerte vocación y no por un deseo material”, apunta.

PENOSA REALIDAD
Para la presidenta del Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Concytec), Gisella Orjeda, hay otros temas de fondo como la falta de un ecosistema amigable para la creación científica, la producción y enseñanza de jóvenes. “Nos faltan cosas muy importantes, como por ejemplo, todo un verdadero esquema de atracción y retención de talentos hacia el Perú, tanto para el sector público de investigación, como para el sector privado”, considera.

A su juicio, una muestra de la deficiente situación de la ciencia en el Perú es la cantidad de publicaciones científicas. “Una cosa lamentable”, aunque se ha mejorado en 13% del 2013 al 2014. Y es que además, nuestro país cuenta con 1.848 investigadores con grado de doctor (pueden dirigir una investigación científica), pero tiene un déficit de más de 17.500, con los que se podría a puntar a más.

Todo ello se enmarca, además, en el 0,15% del PBI que el Perú invierte en ciencia y tecnología, cifra debajo del promedio latinoamericano, que es de 0,5%.

DEFICIENCIAS EN LAS UNIVERSIDADES
Esa realidad trasluce en las universidades, principales productores de ciencia en el Perú. Orjeda, resalta el problema de las casas de estudio nacionales, en donde hay deficiencias para la administración de la ciencia, falta de logística, laboratorios y trabas burocráticas para la firma de convenios. “A pesar del número mayor de investigadores que tiene San Marcos, publica menos”, cuenta como ejemplo.

Baja producción científica de las mejores universidades peruanas en comparación a las mejores del mundo. (Fuente: Concytec)

DATOS
- Perú está en el puesto 15 del  ranking mundial de la Sociedad de la Información (NRI) del World Economic Forum. Chile es el primer puesto.
- De los 88 millones de soles que Concytec tiene como presupuesto, unos 63 se destinan a subvenciones para personas, instituciones públicas nacionales y empresas. Además, se ha incrementado el fondo para financiar proyectos de desarrollo tecnológico.
- Las principales áreas de investigación en el Perú son las referidas a ciencias biológicas y medicina.