En el aula Rosazul (INEN) están internados los niños que reciben quimioterapia, por lo que las maestras entran con mandilón y mascarilla. (Foto: Rolly Reyna)
En el aula Rosazul (INEN) están internados los niños que reciben quimioterapia, por lo que las maestras entran con mandilón y mascarilla. (Foto: Rolly Reyna)

Desde hace veinte años, un grupo de personas ha asumido el desafío de hacer que unos 250 niños y niñas olviden que están en un hospital.

Todas las mañanas, de lunes a sábado, 15 voluntarias del programa educativo-recreativo Aprendo Contigo se colocan un mandil verde y van hacia el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN), el Hospital de Emergencias Pediátricas y el Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) de Breña. A través de juegos, separatas y libros hacen posible que decenas de pequeños continúen estudiando la malla curricular del Ministerio de Educación (Minedu) pese a estar hospitalizados. Sus habitaciones se convierten en aulas.

Haysmela Chávez Silva, de 22 años, tiene una niña de 3, quien se atiende en el INEN desde junio del 2019. A ella le diagnosticaron leucemia mieloide, por lo que desde esa fecha ha entrado y salido del hospital tres veces, pasando la mayor parte del tiempo internada. La última vez que ingresó fue hace menos de un mes a causa de una neumonía. “Hoy [el viernes pasado] mi hija sale de alta, pero no quiere, porque desde que se levanta, lo primero que me pide es tomar el desayuno para estar lista y esperar en la mesa a sus profesores de Aprendo Contigo. Aquí aprende y se divierte más que en mi casa; se olvida de sus tratamientos”, cuenta. La pequeña tiene que seguir dos años más de tratamiento y un transplante de médula ósea. Por precaución no la inscribirán en el nido este año.

La menor de 3 años hizo este trabajo manual antes de ser dada de alta. (Foto: Rolly Reyna)
La menor de 3 años hizo este trabajo manual antes de ser dada de alta. (Foto: Rolly Reyna)
Así se organizan para enseñar a menores. (Foto: Rolly Reyna)
Así se organizan para enseñar a menores. (Foto: Rolly Reyna)

El 13 de febrero pasado, se publicó un decreto supremo que aprueba el reglamento de la ley que promueve la atención educativa integral de los estudiantes en condiciones de hospitalización o con tratamiento ambulatorio.

Pamela Vargas, quien perteneció al primer grupo de voluntarias y hoy es coordinadora general del programa, precisó que la ley y reglamentación se empezó a gestar en el 2015.

Ese año, en el Primer Encuentro Internacional de Pedagogía Hospitalaria en el Perú, se captó la atención de las autoridades del Minedu, quienes anunciaron la institucionalización de la pedagogía hospitalaria en nuestro país.

“Sabemos que la prioridad es que el niño se cure, por eso cuando el médico llega uno debe saber manejarlo. Aquí vemos al niño como un todo. Deben estar bien en lo físico, pedagógico y emocional”, dijo Vargas.

SEPA MÁS

  • Dos décadas: Aprendo Contigo, fundado por Carla Cavassa y Ana Fernández, empezó a funcionar el 7 de agosto del 2000, con el apoyo de 10 voluntarias. Actualmente cuenta con más de 250 miembros.
  • Beneficios: El programa fue reconocido por Resolución Ministerial 1031-2003 del Minedu. Una vez dados de alta, los niños atendidos reciben una constancia de asistencia que les facilita la reincorporación al centro educativo.
  • Minedu al hospital: Cincuenta docentes enviadas por el Minedu culminaron sus horas de práctica en hospitales donde llega Aprendo Contigo. Ellas ayudarán a construir un plan educativo para estos niños.

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