Daniel Craig, como James Bond. (Foto: EFE)
Daniel Craig, como James Bond. (Foto: EFE)
Enrique Planas

Trabaja para el servicio secreto británico. Ícono de la seducción, producto de la cultura popular británica, lucha contra villanos excéntricos en lugares exóticos. No, no hablamos de James Bond. Nos referimos a Modesty Blaise, 168 cm de alto y 54 kg de peso, de eternos veintipocos, talentosa en la pelea cuerpo a cuerpo, y un pasado criminal que la define. Lleva un revólver Colt 32 y manejó un Aston Martin DB5 un año antes que este automóvil se asociara con la saga del 007 tras el estreno de “Goldfinger” en 1964.

Fría relación de un James Bond retirado y su reemplazo, la 007 encarnada por la actriz Lashana Lynch. "No Time to Die" es la última película de Daniel Craig como James Bond, el agente 007. Foto: Difusión.
Fría relación de un James Bond retirado y su reemplazo, la 007 encarnada por la actriz Lashana Lynch. "No Time to Die" es la última película de Daniel Craig como James Bond, el agente 007. Foto: Difusión.

Aunque las coincidencias son muchas, Modesty Blaise está lejos de ser la versión femenina del espía de Ian Fleming. Publicada por primera vez en el “London Evening Standard” en 1963, la heroína creada por Peter O’Donnell resulta mucho más compleja. Sin embargo, a pesar de su notable éxito (38 años de historietas ininterrumpidas, 11 novelas y dos colecciones de cuentos), no tuvo la suerte de Bond. Su primera incursión en el cine fue “Modesty Blaise” (1966), thriller cómico bajo la dirección de Joseph Losey, que reunió a la italiana Mónica Vitti y al icónico Terence Stamp. El filme fue un psicodélico desastre. El mismo O’Donnell dijo que era tan terrible que “le había sangrado la nariz”. Se sabe que Quentin Tarantino, admirador del personaje, sueña con llevarla a escena, pero hasta ahora nada puede decirse en concreto.

Modesty Blaise
Modesty Blaise

Siendo un inspirador ícono feminista, ¿por qué nadie se molesta en hacer una decente película de Modesty?

John Travolta leyendo la primera novela de Modesty Blaise en 'Pulp fiction'.
John Travolta leyendo la primera novela de Modesty Blaise en 'Pulp fiction'.

—El papel de las mujeres—

A inicios de abril se espera el estreno de “No Time to Die”, la entrega 25 de la saga del agente secreto británico. La cinta ha despertado polémica mediática, pues en la historia escrita por la guionista Phoebe Waller-Bridge, Bond es un espía retirado y su código 007 es asignado a una agente interpretada por la actriz Lashana Lynch. ¿Con este cambio una saga definida por su misoginia y machismo deja de serlo? ¿O se trata de una estrategia para que la franquicia absorba las críticas y cambie detalles para mantenerse igual?

“Nikita, dura de matar” (1990) Desarrolla la historia una mujer que es condenada a pena de muerte; sin embargo, le dan oportunidad de vivir a cambio de convertirse en una asesina política secreta controlada por el gobierno. Protagonizada por la actriz francesa Anne Parillaud. (Foto: Difusión)
“Nikita, dura de matar” (1990) Desarrolla la historia una mujer que es condenada a pena de muerte; sin embargo, le dan oportunidad de vivir a cambio de convertirse en una asesina política secreta controlada por el gobierno. Protagonizada por la actriz francesa Anne Parillaud. (Foto: Difusión)

Para el narrador Fernando Ampuero, debemos partir de la idea de que el agente 007 es el personaje de una novela concebida en otra época. “Yo no lo cambiaría, pero, considerando que vivimos en tiempos de mujeres empoderadas, sí me parece válido que hoy se hagan películas de acción y seducción con personajes femeninos al estilo Fleming, si eso es lo que quieren”, señala.

En 1994, Jamie Lee Curtis sorprendió a propios y extraños con un sensual striptease en ‘Mentiras Verdaderas’. (Internet)
En 1994, Jamie Lee Curtis sorprendió a propios y extraños con un sensual striptease en ‘Mentiras Verdaderas’. (Internet)

Aunque no le atraen los autos que explotan ni las peleas dentro de aviones, la escritora Susanne Noltenius reconoce que Bond es un personaje bien definido; su fórmula de espía seductor ha enganchado a millones de seguidores. “¿Quieren hacer una versión femenina para calmar las críticas? No es necesario, ya hay varias películas con espías mujeres para hacer contrapeso”, señala.

Caso de espías rusos coincide con filme "Salt"
Caso de espías rusos coincide con filme "Salt"

Como nos recuerda el escritor Hernán Migoya, la denominación 007 puede esgrimirla un espía de cualquier sexo. Para él, “convertir” a James Bond en mujer es el lógico y último paso comercial de una metamorfosis hollywoodense que se inició hace años: “Bond ya no se acuesta con varias chicas en sus películas, porque está socialmente mal visto. Ahora el británico James Bond es un agente monógamo, ¡que se enamora en cada película! Se ha adulterado su naturaleza adúltera”, alerta.

“Eso sí: como matar aún no está mal visto, 007 sigue asesinando a sus enemigos”, advierte Migoya, quien se muestra a favor de jubilar a Bond de una buena vez: “Quiero verle ceder la licencia 007 a una agente del sistema capitalista para que mate a un montón de hombres, a ser posible después de mantener relaciones sexuales con ellos, como digna sucesora del espíritu de la franquicia”, añade.

—El poder machista—

Para la autora Carla Sagástegui, el origen del machismo que Bond representa se encuentra en la cultura de guerra y política actual, que da por sentado que hay solo una única manera de gobernar el mundo. “El machismo no solo es una manera de demostrar violentamente la masculinidad para imponerse tanto en hombres como mujeres. También enarbola su lado seductor y galante, que nos siembra el anhelo de cómo ellos nos proponen, sobre todo en películas de espías y superhéroes”, explica.

Charlize Theron es puro músculo. Reparte y recibe golpes que sabe ocultar con maquillaje. David Leitch supo llevar a escena la novela gráfica “La ciudad más fría”, de Antony Johnston y Sam Hart, ambientada en los días previos a la caída del Muro de Berlín. Una trama de espionaje compleja, donde todos pueden traicionarte. (Foto: Universal)
Charlize Theron es puro músculo. Reparte y recibe golpes que sabe ocultar con maquillaje. David Leitch supo llevar a escena la novela gráfica “La ciudad más fría”, de Antony Johnston y Sam Hart, ambientada en los días previos a la caída del Muro de Berlín. Una trama de espionaje compleja, donde todos pueden traicionarte. (Foto: Universal)

Para Noltenius, resulta aburrido hacer versiones femeninas (o masculinas) de personajes que ya existen y funcionan. “Es reaccionario y hasta ocioso” –señala–. “Mucho más creativo es construir un nuevo personaje con historias y motivaciones distintas. Cuéntenme algo diferente, que detone nuevas ideas y emociones. No esperen que me interese por un Gatúbelo”, dice.

Ampuero coincide con su colega: “Tan solo se deberían crear nuevos roles femeninos. Ellas quieren un lugar propio, como tiene que ser, y que las valoren por lo que son. El problema de Hollywood es que se desvive por ser políticamente correcto y lo lleva a extremos”, dice.

La periodista Patricia del Río tampoco gusta de juzgar las tramas del pasado con criterios del presente. “Obviamente está bien visto hoy que James Bond reduzca su claro rasgo machista, pero ya sabemos en qué época fue filmado. Poner a una mujer en el lugar de Bond me parece, básicamente, hacer otra película. Bond es un personaje hecho para un hombre y para una época”, dice.

Sagástegui afirma que la propuesta de los grandes estudios de reemplazar papeles masculinos por femeninos no cuestiona el machismo del sistema, solo confirma que algunas mujeres, sea por heroicidad, inteligencia o fortuna, pueden ser modelos de estímulo para otras mujeres. “Sería interesante ver nacer a alguna espía feminista, pero creo que de ser así le daría de alma al machismo, el cual incluye al mundo de Bond”, dice.

Para Patricia del Río, en lugar de estar pidiendo disculpas, los estudios deberían estar enfocándose en crear nuevos papeles femeninos, “nuevos roles que le den a la mujer un espacio más interesante”, enfatiza.

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