
En los años 90 las fiestas infantiles tenían canciones obligatorias; pobre del que no bailaba, no comía torta: “Dame tu cosita” de El Chombo, “La piñata” de los Pico Pico y “De sol a sol”, de Salserín (con mucho swing), entre otras, donde este último grupo estaba conformado por adolescentes, menores casi todos. Basta ver la portada de su primer disco, que parece la foto de una “matinée”. Intérpretes y ejecutores de la salsa, pues los chicos y una chica eran instrumentistas, tuvieron en 1997 su año más exitoso.
Este 2023 Salserín vuelve al Perú. Mejor dicho, cuatro de ellos. Con el nombre de X-Salserín René Velazco, José Félix Cevallos, Toñito León y Leonardo Patiño vuelven al Perú con su espectáculo “30 años, el reencuentro”, donde buena música, pero también nostalgia de cuando tuvieron una popularidad comparable al de las estrellas de K-pop, a boybands angloparlantes, aunque su referente más cercano era Menudo.
“En aquel momento creo que ninguno sabía la dimensión de lo que estaba pasando”, contó a El Comercio Leonardo sobre si eran conscientes de lo que significaban para sus fans; él tenía 10 años cuando entró. En similar situación estuvo René, que entró en la cumbre del grupo, con 16 años. Él reconoce que ya de adulto reflexionó sobre esas épocas, pues en su momento normalizó la fama. “Me empecé a dar cuenta de todo lo que pudo haber significado [el grupo] y todo lo que pudimos haber logrado con la música”, dijo.
En su mejor época, Salserín no solo se movía entre Venezuela y el resto de países de Latinoamérica (pisaron Perú varias veces por año), también llegaron a Nueva York en Estados Unidos, a París en Francia. Tantas emociones para niños y adolescentes, de sol a sol, se tienen presente. El grupo coincide que la convivencia entre un viaje y otro, con sus eventuales peleas (que no pasaban a mayores), con las persecuciones de las fans mujeres, se volvieron inolvidables. Toñito menciona que su madre, docente de profesión, le prohibió viajar si sacaba malas notas en el colegio y sus compañeros coinciden que vivir como decía su canción “Estudio, trabajo y juego” no era fácil.
En un momento de la conversación Leonardo mencionó también que llegaron a botarlos de los hoteles por “malportados”. ¿Qué cosa tan grave hicieron los adolescentes para llegar a ese extremo? “Esos son expedientes secretos”, respondió el músico entre risas, mientras que uno de sus compañeros mencionó algo de meter a personas a la piscina de manera irregular, anécdota que parece ocultar otras que, de momento, no se revelarán.
Lo que sí confirmaron fue que ellos casi no ensayaban, la excepción era cuando aparecía un nuevo tema. “La cantidad de shows que teníamos era tan grande que quizá terminábamos arreglando cositas en las pruebas de sonido, eso nos servía”, dijeron. Y fue común que tocaran en unos tres shows por día o las 45 presentaciones en el mes que duró su primera gira. ¿Explotación infantil? Ellos no lo ven así, pero resaltan que varios miembros de la agrupación, niños como eran, tenían sobre sus hombros la responsabilidad de mantener a sus familias.
Y si bien no revelarán cuánto les pagaban por show, respondieron si es que les pagaban lo mismo a todos los integrantes de la orquesta o no. “No, igual a todos no. Eso creo que siempre ha sido la misma historia no solo con nosotros, sino a lo largo de toda la historia musical con todas las orquestas, y más cuando son tantas personas. Te estoy hablando de que éramos 21 en tarimas, eran muchísimas personas. (...) Quizás no era la gran remuneración, pero creo que en su momento nos ayudó muchísimo a los que, por ejemplo, quizás no veníamos de familias muy pudientes. Pudimos hacer muchas cosas económicamente y lograr cosas económicamente y, pues, gracias a eso, a nuestro trabajo, a nuestro a nuestro esfuerzo a toda la historia musical que tuvimos”, dijo Leonardo
Por último, ¿Qué se puede esperar de este reencuentro? “Van a ver mucha energía, mucha nostalgia, porque son canciones que han crecido con nosotros, que han crecido con el público, que las ha trasladado a sus hijos. Y mucha magia”, dijo Toñito. “Nos van a ver más grandes, pero de igual forma van a sentir como en el colegio, porque el show está estructurado para el recuerdo, van a devolverse a la adolescencia”, dijo José.
1 de diciembre en Costa 21 de San Miguel (Costa Verde).
También habrá presentaciones de artistas invitados como Adolescentes Orquesta (Venezuela), La Factoría (Panamá), Skándalo (Perú) y Exporto Brasil (Brasil).
Entradas a la venta en Teleticket.






