“Bodas de sangre” en el Teatro Marsano: el clásico de Lorca se traslada al territorio del western

El director Edgar Saba presenta una versión renovada del clásico de Federico García Lorca, que reinterpreta la violencia y el deseo desde el lenguaje del western
Más de treinta años después de su primer montaje, Edgar Saba revisita “Bodas de sangre” y la convierte en un duelo escénico donde la pasión irrumpe como fuerza imparable. Fotos: Rafael Cornejo V. / @photo.gec

Hace más de tres décadas, el director Edgar Saba regresó al Perú para montar por primera vez “”. Era inicios de los noventa. El proyecto original iba a presentarse en un teatro cercano a Canal 2, pero un atentado alteró los planes: la onda expansiva del cochebomba afectó la infraestructura cercana y obligó a trasladar la puesta a un espacio alternativo. “Me mostraron la Casona Solari de Checa dije: ‘Bueno, vamos a hacerlo aquí, en este patio’”, recuerda el director. Aquella versión permaneció un año en cartelera. Hoy, más de treinta años después, Saba vuelve a presentar el clásico de Federico García Lorca.

La historia permanece intacta en su núcleo: una novia a punto de casarse, un pasado que irrumpe sin permiso y una pasión que no acepta normas sociales ni pactos familiares. Leonardo, el antiguo amor, reaparece como una fuerza que desordena lo previsto. Lo que parecía una unión celebrada por ambas familias se convierte en un campo de tensiones donde el deseo y la tradición chocan con violencia.

Edgar Saba regresa a “Bodas de sangre” con una puesta que transforma el clásico de Federico García Lorca en un western cargado de tensión y simbolismo. Fotos: Rafael Cornejo V. / @photo.gec

Ese carácter trágico no es casual. Para el director, la pieza de Federico García Lorca pertenece al “mito de la pasión”, una estructura narrativa donde el amor se construye a partir de la imposibilidad. No se trata solo de un conflicto íntimo, sino de una fractura social: familias enfrentadas, códigos heredados, heridas que no cicatrizan. “En el fondo, estas historias son pequeñas guerras civiles”, dice, ubicando la obra dentro de una genealogía que va de “Romeo y Julieta” a “Tristán e Isolda”.

En esta nueva versión, Saba introduce modificaciones que buscan potenciar la experiencia escénica sin alterar el corazón del texto. La obra apuesta por una dimensión más sensorial: música, coreografías y una composición visual que expande el espacio dramático. Y, al abrirse el telón, aparece la clave estética que sostiene toda la propuesta: esta vez, “Bodas de sangre” se narra como un western.

El elenco, encabezado por Martha Figueroa y Víctor Prada, encarna los arquetipos de una tragedia donde el deseo y la tradición se enfrentan sin tregua. Fotos: Rafael Cornejo V. / @photo.gec

Un momento especial

La idea llegó a Saba en un sueño. “Lo vi claro, como quien ve a un pistolero a caballo, o como quien ve a Clint Eastwood gallardo”, dice. Esa imagen onírica, que había permanecido latente durante años, encontró finalmente su cauce en esta nueva producción que se presentará en el Teatro Marsano.

El elenco reúne a figuras reconocidas de la escena nacional: Martha Figueroa, Víctor Prada, Mónica Domínguez, Susan León, Fernando Luque, Lilian Schiappa, Claudio Calmet y Marialola Arispe. Sobre ellos recae la tarea de encarnar personajes que, como en el texto original, carecen en su mayoría de nombre propio. “Mantendremos los arquetipos: la madre, la novia. El único que tiene nombre es Leonardo”, apunta el director.

La nueva versión en el Teatro Marsano apuesta por una propuesta sensorial que combina música, coreografía y una potente composición visual. Fotos: Rafael Cornejo V. / @photo.gec

Aunque ya se encuentra a puertas de su estreno, el proceso para llegar a él no fue inmediato. La propuesta fue tomando forma a partir de encuentros, conversaciones con la productora general, Makhy Arana, y una memoria que regresaba con insistencia. Antes, sin embargo, había que encontrar la trampa a su propia regla: “Yo no repito mis trabajos… pero esto es una versión diferente, inédita”, sostiene.

Aunque la frase resuelve una de sus inquietudes, detrás de su respuesta hay una promesa inconclusa. Antes de la pandemia, Saba había iniciado el montaje de la obra “El rey se muere”, con Osvaldo Cattone, que nunca llegó a estrenarse. “Cuando lo supo, fue el hombre más feliz de la tierra, y en cierto modo siento que esa obra fue profética. Llegó el virus ocho días antes del estreno, se paró todo. Luego él falleció y no se pudo hacer”, recuerda.

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“Bodas de sangre” también celebra los cincuenta años de historia del Teatro Marsano. La escenografía, amplia y dinámica, aprovecha las dimensiones del escenario para construir un universo donde conviven tradición y reinterpretación. Y el resultado no es menor, sino parte de la filosofía de vida de su propio director: “Contar una historia es producir una pequeña modificación del alma colectiva”.

Sobre la obra
Bodas de Sangre

Temporada: Hasta el 31 de mayo

Funciones: Miércoles, jueves, viernes y sábados 8:00 p.m. y Domingos 7:00 p.m.

Lugar: Teatro Marsano (C. Gral. Suárez 409, Miraflores)

Entradas disponibles en Teleticket.

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