
Hace poco vi que Netflix va a estrenar un documental titulado “Stolen: Heist of the Century”, y apenas leí de qué trataba, me atrapó. La historia no es ficción, aunque parece salida de una película de Hollywood. Estamos hablando del robo de diamantes más grande de la historia moderna, ocurrido en 2003 en el Centro Mundial de Diamantes de Amberes, Bélgica. Lo apodaron “el robo del siglo”, y con justa razón.
Este documental, que se lanza el 8 de agosto de 2025, promete mostrar lo que muchos medios solo pudieron contar por encima. Con entrevistas, archivos originales y reconstrucciones, Netflix pone sobre la mesa todos los ingredientes que convirtieron este caso en leyenda: una bóveda impenetrable, un equipo de ladrones con habilidades casi cinematográficas, y un misterio que, más de 20 años después, sigue sin resolverse del todo.
EL CEREBRO DETRÁS DEL ATRACO: LEONARDO NOTARBARTOLO
El nombre que más vas a escuchar si te metes en esta historia es el de Leonardo Notarbartolo. Este tipo no era cualquier ladrón: era un profesional con décadas de experiencia y un don para la manipulación social. Se hizo pasar por un empresario más en el Distrito de los Diamantes de Amberes y alquiló una oficina dentro del mismísimo Centro de Diamantes. Desde ahí, durante más de dos años, planeó el golpe junto a su equipo. Así de calculado fue todo.
Lo increíble es cómo burlaron un sistema de seguridad que parecía sacado de una base militar: sensores infrarrojos, cerraduras con millones de combinaciones, radares Doppler, detectores sísmicos e incluso un campo magnético. Y aún así, entraron, desactivaron todo y salieron con más de US$100 millones en diamantes, oro, plata y joyas. ¿Cómo lo hicieron? Acá es donde empieza lo verdaderamente fascinante.
UNA BÓVEDA INDESCIFRABLE (O ESO CREÍAN)
La bóveda estaba dos pisos bajo tierra, protegida por múltiples capas de seguridad. Pero Notarbartolo y su equipo —con apodos dignos de una serie: Speedy, El Monstruo, El Genio y El Rey de las Llaves— no dejaron nada al azar. Colocaron cámaras ocultas, rociaron laca en sensores de calor, falsificaron llaves tridimensionales y hasta utilizaron un escudo de poliestireno para bloquear su firma térmica.
Lo más loco es que usaron una placa de aluminio personalizada para mantener el campo magnético intacto mientras abrían la bóveda. Cada paso estaba pensado, cada movimiento tenía su razón. Forzaron 109 cajas de seguridad en una noche sin que nadie —ni siquiera los guardias de seguridad— se diera cuenta.

¿FUE REALMENTE UN ROBO O UN FRAUDE MILLONARIO?
Años después, en una entrevista con Wired, Notarbartolo soltó una bomba: según él, todo fue un fraude de seguros. Dijo que un comerciante de diamantes los contrató para simular el robo y que, en realidad, el botín robado valía mucho menos que lo reportado. ¿La idea? Hacer desaparecer diamantes, cobrar el seguro y repartir la ganancia. Aunque esta teoría fue ampliamente discutida, la mayoría de los expertos la considera inverosímil. Para muchos, es solo un intento más de desviar la atención.
EL ERROR QUE LO CAMBIÓ TODO: UN SÁNDWICH DE SALAMI
Como en todo gran golpe, no faltó el error humano. Después del robo, Notarbartolo y su equipo se deshicieron de la basura en un bosque cerca de la autopista E19. El problema: entre los restos, la policía encontró objetos vinculados al grupo, incluyendo un sándwich de salami parcialmente comido con su ADN. Ese detalle tan mundano fue suficiente para que la Brigada de Detectives de Diamantes de Amberes lo arrestara poco después.
Fue condenado a 10 años de prisión, aunque salió en libertad condicional en 2009. Pero, como nunca pagó la indemnización a las víctimas, fue arrestado de nuevo en 2013 en el aeropuerto Charles de Gaulle de París. Cumplió el resto de su condena hasta 2017.

NETFLIX SE METE AL CENTRO DEL MISTERIO
Ahora, más de dos décadas después, llega el documental de Netflix “Stolen: Heist of the Century”, producido por Amblin Entertainment y Raw TV. Este nuevo título se suma al creciente interés por el caso, que ya inspiró libros como “Flawless” de Scott Andrew Selby y Greg Campbell, series como “Everybody Loves Diamonds” (Amazon) y hasta películas en desarrollo como “Den of Thieves 2: Pantera”, que según Christian Gudegast, también se basa en este mismo atraco.
UN CASO QUE SIGUE SIN CERRARSE
Aunque varios miembros del grupo —como Pietro Tavano, Ferdinando Finotto y Elio D’Onorio— fueron condenados, la mayoría del botín sigue sin aparecer. Eso es lo que mantiene vivo el misterio. ¿Dónde están los diamantes? ¿Hubo más cómplices? ¿Fue realmente Notarbartolo el cerebro o hay alguien más en las sombras?
Sea como sea, lo cierto es que este documental no solo va a poner la historia nuevamente en el foco, sino que también va a mostrar lo que muchos sospechan: que incluso en un mundo hipervigilado, los mayores crímenes a veces ocurren a plena vista, y sin violencia.

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