Un estudio publicado en el Journal of Cosmology and Astroparticle Physics plantea que el universo podría desaparecer en 10⁷⁸ años, mucho antes de la estimación previa. (Imagen referencial creada por El Comercio MAG usando la IA de "Gemini")
Un estudio publicado en el Journal of Cosmology and Astroparticle Physics plantea que el universo podría desaparecer en 10⁷⁸ años, mucho antes de la estimación previa. (Imagen referencial creada por El Comercio MAG usando la IA de "Gemini")

Un grupo de científicos replanteó cuánto tiempo falta para el fin del universo y sus conclusiones reducen drásticamente las estimaciones anteriores. Aunque sigue tratándose de escalas de tiempo inimaginables, el nuevo cálculo sugiere que el final podría llegar mucho antes de lo que se pensaba.

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Durante años, la comunidad científica consideró que el universo tardaría alrededor de 10¹¹⁰⁰ años en desaparecer por completo, es decir, un 1 seguido de 1,100 ceros; sin embargo, un estudio reciente publicado en el , realizado por investigadores de la Universidad de Radboud en Países Bajos, propone una cifra muy distinta.

Según esta nueva investigación, el universo podría extinguirse en aproximadamente 10⁷⁸ años, un número que, aunque sigue siendo enorme, es significativamente menor que la estimación anterior.

La diferencia entre ambas cifras es tan grande que resulta prácticamente imposible de comprender en términos humanos.

El cambio en la estimación se basa en la llamada radiación de Hawking, una teoría propuesta en 1975 por Stephen Hawking, la cual sostiene que los agujeros negros no son completamente “negros”, sino que emiten partículas lentamente con el paso del tiempo.

La investigación se basa en la radiación de Hawking. Este fenómeno sugiere que los agujeros negros y otros objetos pierden energía con el tiempo hasta evaporarse. (Imagen referencial creada por El Comercio MAG usando la IA de "Perplexity")
La investigación se basa en la radiación de Hawking. Este fenómeno sugiere que los agujeros negros y otros objetos pierden energía con el tiempo hasta evaporarse. (Imagen referencial creada por El Comercio MAG usando la IA de "Perplexity")

De acuerdo con esta teoría, en el borde de un agujero negro se forman pares de partículas temporales. En lugar de desaparecer juntas, una de ellas escapa mientras la otra es absorbida, lo que provoca que el agujero negro pierda energía de manera gradual.

Con el paso de períodos extremadamente largos, este proceso haría que los agujeros negros pierdan masa hasta evaporarse por completo. Esta hipótesis contrasta con lo planteado por Albert Einstein, cuya teoría de la relatividad indicaba que estos objetos solo podían crecer.

Según el New York Post, los autores del estudio, entre ellos Heino Falcke, Michael Wondrak y Walter van Suijlekom, ya habían sugerido en 2023 que este tipo de radiación no solo afecta a los agujeros negros, sino también a otros objetos con campo gravitatorio. En su nueva investigación, analizaron diez tipos de cuerpos celestes para calcular cuánto tardarían en desaparecer.

Uno de los hallazgos más relevantes está relacionado con las enanas blancas, restos extremadamente densos de estrellas como el Sol. Se estima que cerca del 97% de las estrellas de la Vía Láctea terminarán en esta etapa, mientras que el estudio indica que desaparecerían tras unos 10⁷⁸ años.

Aunque el nuevo cálculo reduce drásticamente el plazo, el final del universo sigue estando a una escala temporal casi imposible de imaginar. (Foto: JAMES WEBB SPACE TELESCOPE / NASA)
Aunque el nuevo cálculo reduce drásticamente el plazo, el final del universo sigue estando a una escala temporal casi imposible de imaginar. (Foto: JAMES WEBB SPACE TELESCOPE / NASA)
/ JAMES WEBB SPACE TELESCOPE/NASA

Actualmente, se calcula que el universo tiene unos 13.800 millones de años, es decir, cerca de 10¹⁰ años. Esto significa que, incluso con la nueva estimación, su tiempo de vida restante supera ampliamente su edad actual.

“Así que el final definitivo del universo llega mucho antes de lo esperado, pero afortunadamente, todavía tomará muchísimo tiempo”, afirmó el autor principal del estudio, Heino Falcke.

Entendiendo la radiación de Hawking

La radiación de Hawking, propuesta por Stephen Hawking, explica que los agujeros negros no son completamente “negros”. En el borde de estos objetos se crean pares de partículas: una cae dentro y la otra escapa al espacio. Al perder esas partículas, el agujero negro va perdiendo energía poco a poco.

Con el paso de un tiempo, esa pérdida hace que el agujero negro se reduzca hasta desaparecer por completo. Este proceso también podría afectar a otros objetos con gravedad, según estudios recientes, lo que acelera el ritmo al que el universo pierde materia y energía. Por eso, los científicos ahora creen que el final del universo llegaría antes de lo que se pensaba.

Esto entra en conflicto con la teoría de la relatividad de Albert Einstein, que indica que los agujeros negros solo pueden crecer al absorber materia. La radiación de Hawking, en cambio, demuestra que también pueden encogerse y desaparecer, cambiando las predicciones sobre el final del cosmos.

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