Redacción EC

Yokohama / California [EFE / AP]. Dos vuelos arrendados con pasajeros estadounidenses del crucero , aislado en , aterrizaron durante la noche en bases militares en California y Texas, iniciando un nuevo periodo de cuarentena en el recinto militar para asegurar que no tienen el nuevo virus que se está expandiendo por Asia.

El primer avión aterrizó en la base de Travis, en el norte de California, poco antes de las 23:30 de la madrugada. El segundo vuelo llegó a la base de Lackland, en Texas.

ASÍ FUE LA EVACUACIÓN DEL DIAMOND PRINCESS:

Estados Unidos dijo haber organizado la evacuación, que interrumpió una cuarentena de 14 días a bordo del Diamond Princess, porque la gente que permanecía en el barco corría un alto riesgo de exposición al virus.

Las pruebas indicaron que catorce de los evacuados portaban el virus, pero se les permitió volar porque no mostraban síntomas, indicó más tarde el Departamento de Estado. Esas personas viajaron aisladas de los demás pasajeros, según un comunicado conjunto de los departamentos de Estado y de Salud y Servicios Humanos.

Una vez en Estados Unidos, todos los evacuados tendrán que pasar otros 14 días de cuarentena en los recintos militares, con lo que estarán casi cuatro semanas aislados en total.

procedió este lunes a repatriar a unos 380 ciudadanos de su país y sus familiares que se encontraban en cuarentena a bordo del crucero Diamond Princess en el puerto japonés de Yokohama, y en el que permanecen aproximadamente otras 3.000 personas, entre tripulantes y pasajeros por casos confirmados del nuevo .

Además de los ciudadanos estadounidenses repatriados, otros 44 que estaban en el Diamond Princess y dieron positivo en las pruebas del nuevo coronavirus permanecerán en hospitales de Japón donde han sido internados, según recogen los medios locales.

Los evacuados embarcaron en dos vuelos chárter que partieron a las 7.05 hora local de hoy (22.05 GMT del domingo) desde el aeropuerto tokiota de Haneda, tras ser transportados desde Yokohama (sur de Tokio) en autobuses de las Fuerzas de Autodefensa (Ejército) de Japón.

La embajada de EE.UU. en Japón agradeció en un comunicado al Gobierno de Tokio y a las tropas niponas “su colaboración y su compromiso para proteger el bienestar de los ciudadanos estadounidenses”.

El Diamond Princess fue declarado en cuarentena el pasado 3 de febrero tras conocerse que un ciudadano honkgonés que había viajado a bordo estaba contagiado del COVID-19.

Las autoridades niponas decidieron mantener el barco aislado en principio hasta este miércoles como medida preventiva, aunque la semana pasada permitieron salir a pasajeros de mayor edad y con complicaciones de salud, siempre que dieran un resultado negativo en las pruebas del COVID-19.

Todos ellos se encuentran en unas instalaciones públicas de la prefectura de Saitama, al norte de Tokio, donde tendrán que observar la cuarentena fijada, mientras que los hasta ahora 355 infectados del coronavirus detectados a bordo han sido trasladados a centros médicos conforme se iban conociendo los resultados de los test.

Otros países como Australia, Canadá, Hong Kong, Italia, Israel y Taiwán están preparando la evacuación de sus ciudadanos que se encuentran a bordo del Diamond Princess, donde hay personas de unas 50 nacionalidades, según la cadena estatal de televisión nipona NHK.